En un hito histórico para la colaboración espacial, la Agencia Espacial Mexicana (AEM) y la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) quieren llevar a un astronauta mexicano a la Luna.
Dicho anuncio ocurrió en reunión entre el Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y representantes de la NASA.
Salvador Landeros Ayala, director de la AEM presentó la propuesta durante la visita de funcionarios de la NASA, Bill Nelson y Pam Melroy, a México.
La idea es explorar posibles vías de colaboración que permitan a México contribuir con tecnología o equipo a las misiones lunares de la NASA, a cambio de la oportunidad de enviar al primer astronauta mexicano al satélite natural de la Tierra.
Durante la conferencia en la UNAM, Landeros Ayala expresó que el apoyo del gobierno mexicano es firme. Asimismo, refirió que este proyecto sería una fuente de inspiración para la juventud del país. La propuesta aún está en sus etapas iniciales y requiere maduración, pero el entusiasmo es palpable, señaló.
En la reunión, también se discutió el futuro de la exploración espacial, que no se limita a la Luna o Marte. Es decir, la defensa de la Tierra contra asteroides y el entendimiento del cambio climático.

Bill Nelson, administrador de la NASA, destacó que las futuras misiones tripuladas no son exclusivas de un solo país. “Nuestro programa espacial hoy es internacional, regresaremos a la Luna con astronautas internacionales, con empresas internacionales. Este es el futuro de los vuelos espaciales, es la edad de oro en la exploración espacial”, expresó.
La AEM también anunció la continuación del proyecto Colmena de la UNAM y la colaboración en la constelación Aztech-Sat con la NASA.
En el campo de la educación, dialogaron sobre el programa de Pasantías Internacionales (I2) de la NASA y el potencial de ampliar la participación de los estudiantes mexicanos en el programa.
Además, el proyecto representa un avance para la ciencia y tecnología mexicanas y un paso significativo hacia una era dorada de la exploración espacial. Por lo tanto, México podría jugar un papel crucial en los próximos capítulos de la historia lunar de la humanidad.




