El transporte público de la Ciudad de México vivió su mes más intenso en mucho tiempo: durante junio de 2026, los sistemas de movilidad de la capital registraron 4.5 millones de viajes adicionales respecto al mismo mes del año anterior, impulsados directamente por el Mundial de Futbol 2026. Así lo confirmó el propio Gobierno de la CDMX en su balance oficial del torneo.
Qué pasó exactamente con el transporte público CDMX durante el Mundial
El secretario de Administración y Finanzas, Juan Pablo de Botton, presentó los números: el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro se llevó la mayor tajada con 2.5 millones de viajes extras en junio, mientras que la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) sumó otros 2 millones de traslados adicionales. Juntos cerraron ese total histórico de 4.5 millones.
Y si hablamos de las jornadas de partido, los números se ponen más locos: durante los cinco partidos disputados en el Estadio Ciudad de México, la Línea 2 sola transportó a 2 millones 273 mil 700 personas. Las líneas 1, 2, 3 y 6 en conjunto movieron a más de 7 millones de usuarios a lo largo de esas fechas, según reportó el director del Metro, Adrián Rubalcava.
Por qué te importa el transporte público CDMX Mundial
Fácil: porque si usas el Metro, el Metrobús o la RTP a diario, esto te afecta directamente. El sistema ya operaba bajo presión antes del torneo —con 269 trenes en circulación, aún por debajo del nivel prepandemia— y aun así absorbió millones de viajes extra sin colapsar. Eso dice algo sobre la coordinación, pero también sobre los límites reales de la infraestructura.
El hecho de que el sistema aguantara no significa que todo fue miel sobre hojuelas para los usuarios habituales. Más gente en los vagones, tiempos de espera más largos en horas pico y rutas modificadas fueron parte del paquete. Pero el colapso total que muchos anticipaban no ocurrió, y eso sí es un dato relevante.
El detalle que nadie está contando del transporte público en el Mundial
Uno de los logros menos celebrados: el Metro habilitó el pago con tarjetas bancarias internacionales, y el resultado fue que usuarios de 84 países distintos usaron ese mecanismo para entrar al sistema durante el torneo. Es un cambio pequeño en papel, gigante en la práctica para cualquier visitante que llega sin efectivo ni tarjeta local.
Esto va de la mano con la estrategia más amplia que la ciudad desplegó: horarios extendidos en días de partido, operativos especiales de la RTP, corredores reforzados y la famosa estrategia de «última milla» alrededor del Estadio Ciudad de México. El plan de movilidad no fue perfecto, pero tampoco improvisado. Puedes consultar la información oficial del STC Metro CDMX para ver los detalles operativos del sistema.
Los números del transporte público CDMX en contexto
Para entender la magnitud: en un mes normal, la Zona Metropolitana del Valle de México registra alrededor de 175 millones de viajes mensuales en transporte público. Sumarle 4.5 millones extra en junio equivale a meter el equivalente a casi tres días completos de demanda extra en un solo mes, concentrados en días de partido.
El Metro por sí solo concentra cerca del 58-59% de todos los viajes urbanos de la capital. Eso lo convierte en la columna vertebral de cualquier operativo de movilidad masiva, y también en el punto más vulnerable si algo sale mal. Que la Línea 2 —recién remodelada y operando con 34 trenes tras incorporar seis unidades nuevas— haya sido la más exigida y la que mejor respondió es, en parte, producto de esa inversión previa.
¿Y qué sigue para la movilidad en la CDMX?
El Mundial terminó, pero las preguntas sobre el transporte capitalino no. La ciudad demostró que puede coordinarse para eventos extraordinarios, pero el reto cotidiano sigue ahí: una flota que no ha recuperado sus niveles prepandemia, líneas saturadas y millones de chilangos que dependen del sistema cada día sin que haya cámaras del mundo entero mirando.
El legado real del Mundial en materia de movilidad no se mide solo en los 4.5 millones de viajes adicionales de junio, sino en si la infraestructura mejorada —y la experiencia operativa ganada— se traduce en un mejor servicio permanente. Eso todavía está por verse. Si te interesa el desempeño del transporte público en grandes eventos, también vale la pena revisar cómo la CDMX ha apostado por la movilidad activa en paralelo al transporte masivo. Los dos mundos se necesitan.




