La periodista de investigación Anabel Hernández lanzó una bomba el 10 de septiembre: según sus fuentes, la presidenta Claudia Sheinbaum consume marihuana a diario para resistir la presión de su gobierno y combatir una depresión. El reportaje lleva días circulando y ya se convirtió en el tema político de la semana. ¿Pero de qué estamos hablando exactamente?
¿Qué dijo Anabel Hernández sobre Sheinbaum y la marihuana?
Hernández aseguró que la presidenta Claudia Sheinbaum ha empezado a consumir cannabis para «resistir las fuertes presiones a las que ha estado sometida durante sus dos años que lleva presidenta y enfrentar un estado de depresión al que la mandataria ha caído».
La periodista no se quedó ahí. Afirmó que «miembros de su gobierno aseguran que Claudia Sheinbaum sí está consumiendo en estos momentos marihuana» como paliativo, y que además «algunos médicos ya le han recetado ansiolíticos y antidepresivos».
El momento también llamó la atención porque el señalamiento se realizó en el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, celebrado cada 10 de septiembre.
¿Y cuáles son las fuentes? El problema central del reportaje sobre Sheinbaum
Aquí está el punto que más importa antes de opinar: Hernández no ofreció documentos públicos en la transmisión para respaldar esos dichos.
Hasta el momento, la versión difundida por Hernández debe tratarse como una declaración no corroborada. No se presentó evidencia independiente que confirme que Sheinbaum consuma marihuana, que padezca depresión o que reciba los medicamentos mencionados.
Sus fuentes son anónimas, descritas solo como «miembros del gobierno». Eso no significa que la información sea falsa —el periodismo de investigación trabaja frecuentemente con fuentes protegidas— pero sí significa que no hay forma de verificarla de manera independiente por ahora. La diferencia entre una acusación y un hecho probado importa, aunque el tema sea jugoso.
¿Consumir marihuana en México es ilegal? El contexto que nadie te está dando
Respuesta corta: no exactamente. Y esto es clave para entender por qué el escándalo tiene doble filo.
La SCJN eliminó la prohibición absoluta del consumo lúdico de cannabis y THC mediante la Declaratoria General de Inconstitucionalidad 1/2018, emitida en 2021. O sea: consumirla para uso personal ya no es un delito.
De hecho, apenas el 10 de septiembre de 2026 —el mismo día que Hernández lanzó su reportaje— la SCJN determinó que los permisos para el autoconsumo recreativo de cannabis pueden incluir la preparación de alimentos con THC, como pastelitos, gomitas o paletas, siempre que sean para la ingesta personal y no se comercialicen ni distribuyan a terceros.
Puedes consultar el comunicado oficial de la SCJN sobre esta resolución en internet2.scjn.gob.mx.
Sin embargo, lo determinado por la SCJN se refiere exclusivamente al autoconsumo lúdico bajo lineamientos de Cofepris; la Corte no reconoció un derecho para la comercialización, suministro, enajenación o distribución de cannabis.
En pocas palabras: si Sheinbaum fuma weed en privado, no está cometiendo ningún delito. El debate no es legal, es político.
¿Quién es Anabel Hernández y por qué la 4T la odia?
No puedes leer este reportaje sin conocer quién lo firma. Anabel Hernández García es una periodista de investigación y escritora mexicana especializada en narcotráfico y política. En 2020 recibió el Premio Nacional de Periodismo por su investigación en el libro «El Traidor: El diario secreto del hijo del Mayo», donde describe la estructura del Cártel de Sinaloa a través de los testimonios del capo Vicente Zambada Niebla.
Ha sido crítica con AMLO, señalándolo por temas como corrupción, presunto contubernio con el crimen organizado, la militarización del país y cuestionando sus decisiones durante la Batalla de Culiacán. Su libro más reciente la acusó de vincular a AMLO directamente con el Cártel de Sinaloa.
La 4T respondió con fuerza. López Obrador la llamó «escritora de ficción» y «una vil calumniadora», afirmando que no tiene pruebas de ninguna de las acusaciones que ella ha hecho en su contra. Desde Morena el tono ha sido igual de duro. Anabel Hernández ha sido blanco de duras críticas por parte de diversos integrantes de Morena y de la Cuarta Transformación luego de dar a conocer acusaciones sobre pactos con el Cártel de Sinaloa.
Y eso es parte del problema al analizar este reportaje: Hernández tiene credenciales reales, pero también una postura editorial declarada contra la 4T, lo que no invalida su trabajo automáticamente, pero sí obliga a leerlo con espíritu crítico.
Las acusaciones que suele realizar en sus libros han sido criticadas por basarlas en supuestos «testimonios anónimos de personas cercanas», generando discusión acerca del valor de sus pruebas.
¿Por qué te importa la Sheinbaum marihuana polémica?
Tres razones concretas:
1. La salud presidencial es un tema de Estado. Hernández defendió que hacer públicas estas afirmaciones tiene relevancia porque el estado de salud de un mandatario federal ha sido históricamente un asunto de interés público, y que la información sobre quienes gobiernan no debe quedar fuera del escrutinio. Eso es válido. Otra cosa es afirmarlo sin pruebas.
2. Te están usando políticamente. La oposición ya tomó el tema. La senadora Lilly Téllez, del PAN, afirmó —sin saber si las declaraciones son ciertas— que «la presidenta muestra una expresión aletargada, mirada fija, sin parpadear, ojos vidriosos, risas nerviosas y una forma de actuar errática». Esto ya no es periodismo: es spin electoral.
3. Las reglas del juego están cambiando. Justo esta semana la SCJN expandió el derecho al autoconsumo de cannabis. El país está en medio de una conversación real sobre regulación. Convertir eso en un escándalo contra la presidenta sin evidencia mezcla dos debates que merecen ser separados.
Si te interesa el contexto más amplio sobre Sheinbaum y sus decisiones de gobierno, también hay ruido político en otros frentes: hace unos días la presidenta se deslindó públicamente del gobernador Rocha Moya; puedes leer nuestra nota sobre el regreso y nueva licencia de Rocha Moya y las palabras directas de Sheinbaum. Y en el plano de presiones que enfrenta su gobierno, el caso Ayotzinapa sigue sin resolverse, con la CNDH empujando y las familias exigiendo.
La pregunta que queda en el aire
¿Sheinbaum consume marihuana? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que una periodista con trayectoria —y con agenda— lo afirma basándose en fuentes anónimas, sin documentos, en el mismo día en que la Corte amplió derechos cannábicos en México. Y que la oposición tomó el dato sin cuestionarlo ni un segundo.
Eso, en sí mismo, ya dice mucho del estado de nuestro debate público. El periodismo de investigación importa. Las fuentes sin respaldo también tienen consecuencias. Y tú mereces saber la diferencia.




