Cuatro elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) fueron vinculados a proceso por el delito de desobediencia en relación con la muerte de cinco jóvenes y heridas de dos personas más el domingo 26 de febrero en Nuevo Laredo.
Según la Jornada, los militares acusados eran encargados de la artillería del vehículo militar. La cual interceptó a la camioneta donde viajaban los jóvenes y dispararon contra ellos. Dichas acciones se llevaron a cabo bajo el fuero militar, independiente del que se sigue por parte de autoridades civiles.
Al respecto, durante la conferencia matutina del jueves 2 de marzo, el presidente Andrés Manuel López Obrador reiteró que no se deben permitir las ejecuciones por parte de militares.
“Aunque se trate de supuestos sicarios, no se debe de permitir la ejecución de nadie”, dijo el presidente.
Aseguró que no habrá impunidad para nadie y que la SEDENA está actuando. Mientras que la Fiscalía General de la República (FGR) tiene que llevar a cabo una investigación completa.
“Está actuando la Secretaría de la Defensa. Primero, que el secretario (Luis Cresencio Sandoval) solicitó la intervención de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, eso es bueno. Segundo, que no hay impunidad para nadie, no se permite la violación de los derechos humanos en nuestro gobierno y que se tiene que hacer la investigación, incluso ya se está procediendo, de acuerdo con la disciplina militar”, informó López Obrador.
En este sentido, Raymundo Ramos, presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, denunció que corre peligro. Además, culpó al gobierno y al Ejército por lo que le pudiera pasar.
Es importante destacar que, según el diario «La Jornada», los cinco jóvenes asesinados no eran sicarios, como se había informado previamente. Al contrario, las víctimas eran estudiantes y trabajadores.




