Las sanciones OFAC contra Los Mayos acaban de poner en el mapa a un nombre que ya olíamos desde 2025: Carlos Alberto Torres Torres, exesposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila. El Departamento del Tesoro de EE.UU. lo designó este martes 29 de septiembre junto a casi 50 objetivos más, entre personas físicas y empresas, por facilitar operaciones del Cártel de Sinaloa a escasos kilómetros de la frontera.
¿Qué dice exactamente la OFAC?
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE.UU. sancionó a casi 50 objetivos que actúan como líderes o facilitadores del Cártel de Sinaloa. Los 21 individuos y 25 entidades designadas incluyen al líder del cártel Ismael Zambada Sicairos, alias «Mayito Flaco», miembros de su círculo más cercano, y líderes de células en Tijuana, lavadores de dinero y políticos corruptos que permiten al Cártel de Sinaloa operar con impunidad a unos pocos kilómetros de la frontera entre EE.UU. y México.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, no se guardó nada. En su comunicado declaró: «La medida de hoy subraya que ningún capo de un cártel, funcionario corrupto del gobierno mexicano o facilitador financiero está fuera del alcance de las autoridades del Tesoro.» El boletín oficial y la lista completa de designaciones están disponibles en el sitio del Departamento del Tesoro de EE.UU.
Carlos Torres: el operador político en el centro de las sanciones OFAC
Dentro del esquema de narcocorrupción identificado en la capital bajacaliforniana, las autoridades estadounidenses señalaron a Carlos Alberto Torres Torres como operador político y exesposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, de Morena.
De acuerdo con las investigaciones de la OFAC, Carlos Torres mantuvo una alianza directa con el jefe de plaza de Mexicali para utilizar su influencia política en favor del cártel, facilitando sus actividades e impidiendo la intervención de las fuerzas del orden.
El mecanismo de corrupción que describe el Tesoro es bastante específico. El reporte detalla que Carlos Torres recibía pagos mensuales provenientes del exdirector de Seguridad Pública Municipal de Mexicali, Pedro Ariel Mendívil García, quien a su vez cobraba sobornos a la organización criminal para entregarles el control de la policía municipal.
Y el negocio era familiar. Se identificó a su hermano, Luis Alfonso Torres Torres, como el encargado de recolectar dichos sobornos y blanquear los fondos ilícitos a través de campañas políticas y empresas como Vida Orgánica Tijuana y Edifika Desarrollos Baja.
La declaración más grave: BC en los «niveles más altos»
Aquí está lo que más debería preocuparnos. La dependencia estadounidense sostuvo que la corrupción relacionada con esta organización criminal habría alcanzado «los niveles más altos del gobierno estatal de Baja California», una de las afirmaciones centrales del documento publicado este 29 de septiembre.
EE.UU. no está hablando de un funcionario de medio pelo. Está apuntando directamente al entorno inmediato de quien encabeza el Ejecutivo estatal. Y aunque las sanciones OFAC no implican automáticamente una acusación penal en México, sí congelan bienes y bloquean cualquier transacción financiera en territorio o bajo control estadounidense, lo que es devastador para cualquier operación de lavado.
La cronología que nadie puede ignorar
Esto no cayó del cielo. A Carlos Torres le fue revocada la visa de ingreso a Estados Unidos en mayo de 2025 por sus vínculos con el crimen organizado, mientras que la gobernadora del estado hizo público su proceso de divorcio en octubre de 2025.
Fue en octubre de 2025 cuando la gobernadora de Baja California informó que había iniciado el proceso de divorcio con Torres Torres, quien trabajó como Coordinador de Proyectos Estratégicos del estado durante un tiempo. Cuando se le preguntó por él, Marina del Pilar lo describió como «un gran hombre, un gran papá», pero no ahondó en las razones de la separación.
Al cierre de la nota, no se localizó una postura oficial de Marina del Pilar Ávila ni de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre las sanciones. Lo cual, en este contexto, también es una postura.
No es el único morenista señalado por Washington. Otro militante de Morena acusado por EE.UU. es Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa con licencia, a quien señalan de colaborar con el Cártel de Sinaloa —en su caso, con Los Chapitos, el grupo rival de La Mayiza. Este patrón no es coincidencia; es parte de la presión sistemática que EE.UU. ha mantenido sobre estructuras políticas mexicanas. Como señalamos en nuestra nota sobre cómo Morena responde a los señalamientos de EE.UU., el partido ha insistido en que solo reconocerá investigaciones de autoridades mexicanas.
Por qué te importan las sanciones OFAC contra Los Mayos
Porque esto no es solo un escándalo de nota roja. Es una radiografía de cómo funciona la política real en estados fronterizos: dinero del narco financiando campañas, policías municipales al servicio del cártel, y un operador político casado con la gobernadora en el centro del esquema. El gobierno de EE.UU. los describió como «operadores de lavado de dinero y políticos corruptos que permiten al Cártel de Sinaloa operar con impunidad a escasos kilómetros de la frontera.»
La OFAC señaló que desde principios de 2025 ha realizado más de 30 acciones contra más de 400 personas y entidades como parte de su estrategia para desarticular redes criminales. La investigación que derivó en estas sanciones contó con el apoyo de la DEA, el FBI y otras dependencias federales estadounidenses. No son acusaciones al vapor.
La acción de OFAC está documentada en el registro oficial de acciones recientes de la OFAC, incluyendo diagramas específicos de la red de Los Mayos en Baja California.
La pregunta que queda es la misma de siempre en México: ¿qué pasa después? EE.UU. puede sancionar, pero la persecución penal dentro del país depende de instituciones que en este caso son parte del problema. Mientras eso no cambie, la lista de la OFAC será más que suficiente para que los involucrados sigan su vida —solo que ya sin cuenta bancaria en dólares ni visa para cruzar.




