La presidenta Claudia Sheinbaum calificó de «imprudente» el regreso exprés de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, descartó estar en comunicación con él y advirtió que la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abiertas las investigaciones en su contra. El caso de Rocha Moya y la licencia de Sinaloa ya es una crisis política de nivel nacional.
¿Qué pasó exactamente con Rocha Moya y su licencia en Sinaloa?
El viernes 21 de agosto, Rubén Rocha Moya reapareció en el Palacio de Gobierno de Sinaloa anunciando su regreso después de 112 días con licencia. Lo hizo vía redes sociales, sin avisar al gobierno federal. Sheinbaum se enteró por ese mismo tuit.
En menos de 34 horas, la presión política lo obligó a dar marcha atrás: el sábado 22 presentó una nueva solicitud de licencia indefinida ante el Congreso estatal. El domingo 23, el Congreso de Sinaloa la aprobó por unanimidad en sesión extraordinaria.
O sea: regresó, se dio cuenta de que nadie lo iba a apoyar, y se volvió a ir. Así, de corrido.
Por qué te importa la Rocha Moya licencia Sinaloa
Porque no es solo el drama de un gobernador con un ego fuera de control. Es una señal clara de hasta dónde puede llegar la impunidad dentro del propio partido gobernante — y de los límites reales que Sheinbaum tiene o no tiene para disciplinar a sus aliados.
Rocha Moya sigue siendo gobernador con licencia indefinida. Eso significa que no renuncia, no es removido, y conserva el fuero que lo protege frente a la FGR. El Congreso de Sinaloa ahora tiene que elegir a un gobernador interino hasta octubre de 2027.
Mientras tanto, la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abiertas las investigaciones contra Rocha Moya y los otros funcionarios señalados por Estados Unidos, independientemente de lo que él mismo ha declarado sobre su inocencia.
El contexto: ¿por qué estaba en licencia desde mayo?
El 29 de abril de 2026, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York presentó una acusación formal contra Rocha Moya y nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa por presuntos vínculos con la facción de «Los Chapitos» del Cártel de Sinaloa. Los cargos incluyen delitos relacionados con narcotráfico y armas.
La acusación sostiene que los implicados habrían mantenido acuerdos con el cártel para facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos a cambio de respaldo político en el proceso electoral de 2021.
Rocha Moya pidió licencia el 1 de mayo, dizque para no obstaculizar las investigaciones de la FGR. Lo que él vendió como que la FGR «no encontró pruebas mínimas» en su contra no equivale a una exoneración: la investigación sigue abierta y las acusaciones de Nueva York son independientes.
La reacción de Sheinbaum: deslinde total con la Rocha Moya licencia
La presidenta fue contundente en varios momentos. Primero, el sábado 22 publicó en X que «ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación», en un mensaje leído por todos como dirigido directamente a Rocha Moya, aunque sin nombrarlo.
Después, ante la prensa, fue más directa: dijo que se enteró del regreso «por su tuit», que no había hablado con él, y que calificaba su decisión de regresar como «imprudente». Este lunes, en su conferencia mañanera, profundizó en el tema y reafirmó que el Congreso de Sinaloa debe elegir al mejor perfil para gobernar el estado.
Morena en bloque, la Secretaría de Gobernación y hasta el PVEM en el Senado cerraron filas con la presidenta. Ricardo Monreal fue explícito: «El Estado ni autorizó ni permitió, ni tampoco estaba enterado, de esta decisión personalísima del gobernador Rocha».
¿Qué sigue para Sinaloa después de la licencia indefinida de Rocha Moya?
El Congreso estatal debe designar a un gobernador interino. Entre los perfiles que suenan está Yeraldine Bonilla Valverde, Secretaria General de Gobierno, quien ya ocupó el cargo durante los 112 días de la primera licencia.
Lo que no cambia: las investigaciones de la FGR siguen su curso. Y desde Washington, la presión tampoco baja: funcionarios como el exdirector interino de la DEA Derek Maltz ya exigen acciones concretas a las autoridades mexicanas.
La pregunta real no es si Rocha Moya regresa. Es si alguien dentro del sistema va a tener que responder por algo, eventualmente, ante algo más que la opinión pública.




