PISA 2025: México vuelve a reprobar y la brecha se agranda

México bajó en matemáticas y lectura en PISA 2025: 4 de cada 10 estudiantes no alcanzan el nivel básico. Te explicamos qué significan los resultados PISA

La OCDE publicó este 8 de septiembre los resultados PISA 2025 para México, y el panorama no es alentador: el país retrocedió en matemáticas y lectura respecto a 2022, mantiene puntajes muy por debajo del promedio internacional, y confirma que la brecha educativa con el resto del mundo sigue abierta —y en algunos casos, se está ensanchando.

¿Qué es PISA y por qué importan estos resultados para México?

PISA no es un examen de memoria. Es la evaluación internacional más grande de estudiantes de 15 años del planeta: más de 760,000 alumnos de 91 países resolvieron problemas de ciencias, matemáticas, lectura y, por primera vez, resolución de problemas computacionales. El objetivo es medir si los jóvenes pueden aplicar lo que aprendieron en situaciones de la vida real.

Para México, esta edición tenía un peso político extra: desde que arrancó la Cuarta Transformación, el gobierno eliminó las evaluaciones nacionales estandarizadas. PISA 2025 es, en la práctica, el único termómetro público disponible del estado de la educación en el país bajo la Nueva Escuela Mexicana.

Los números crudos de los resultados PISA 2025 en México

México obtuvo los siguientes puntajes, todos por debajo del promedio OCDE:

  • Matemáticas: 388 puntos (promedio OCDE: 463) — cayó 7 puntos respecto a 2022
  • Lectura: 408 puntos (promedio OCDE: 461) — también bajó 7 puntos
  • Ciencias: 414 puntos (promedio OCDE: 482) — subió 4 puntos, el único dato positivo
  • Resolución de problemas computacionales: 453 puntos (promedio OCDE: 500)

El dato más duro: 41.8% de los estudiantes mexicanos quedó por debajo del nivel básico en las tres materias simultáneamente. Eso es más del doble del promedio OCDE, que fue de 19.7%.

Y en el extremo opuesto, apenas 0.5% de los jóvenes mexicanos —uno de cada 200— alcanzó los niveles de alto desempeño (5 o 6) en al menos una materia. En los países de la OCDE, ese porcentaje es de 11.9%.

La fuente oficial del informe completo está disponible en la página de publicaciones de la OCDE.

La tendencia de largo plazo: 10 años perdiendo terreno

Lo más preocupante no es el resultado de 2025 aislado, sino la trayectoria. Mirando la década 2015–2025, México registra una caída de 22 puntos en matemáticas y de 15 puntos en lectura. Son caídas que la OCDE calcula estadísticamente significativas, no ruido.

Solo en ciencias la situación es relativamente estable: la caída de 5 puntos en esa misma década no es estadísticamente significativa. Fue la materia central de PISA 2025, evaluada con mayor profundidad, y es donde México evitó el retroceso.

Vale contextualizarlo: el mundo entero también empeoró. Los promedios globales de la OCDE están en sus niveles históricos más bajos en matemáticas y lectura desde que existe el examen. Pero México ya llegaba bajo, y siguió bajando.

Por qué te importan los resultados PISA 2025 México

Aquí entra lo que nadie dice directo: este examen lo hicieron jóvenes de 15 años. Los que hoy tienen entre 17 y 18. Los que van a entrar al mercado laboral, a la universidad, o que ya están trabajando. Sus habilidades de razonamiento y comprensión lectora ya están formadas —o no.

Y hay una brecha de género que tampoco es menor: en matemáticas, los hombres sacaron 396 y las mujeres 380 —16 puntos de diferencia. En lectura fue al revés: ellas superaron a ellos por 12 puntos. En ciencias, también los hombres por encima, con 13 puntos de ventaja.

Lo socioeconómico también pesa. En México, el 30% de los estudiantes evaluados cae en el cuartil más desfavorecido a nivel internacional. La diferencia entre alumnos de contextos favorables y desfavorecidos es de 68 puntos en ciencias. Suena menor que el promedio OCDE de 85 puntos, pero ojo: esa brecha más pequeña no se cerró porque los de abajo subieron, sino muchas veces porque los de arriba bajaron también. Es un empate hacia abajo.

Puedes leer también sobre cómo otras vulnerabilidades estructurales están erosionando el futuro del país en nuestra nota sobre pérdida de hábitat y fauna que amenazan el entorno en México y América Latina, donde la desigualdad también es protagonista.

La Nueva Escuela Mexicana ante el espejo PISA

Este es el primer PISA que puede evaluarse parcialmente como resultado de la Nueva Escuela Mexicana, implementada desde el ciclo 2022-2023. El problema es que el gobierno no tiene datos propios para comparar: eliminó las evaluaciones nacionales estandarizadas, así que PISA es la única radiografía disponible.

El diagnóstico que arroja no es una condena definitiva a la NEM —los estudiantes de 15 años en 2025 vivieron la mayor parte de su trayectoria escolar antes de esa reforma— pero sí deja claro que México lleva más de una década sin mejoras sostenidas en aprendizajes, y que el siguiente gobierno tendrá que decidir si sigue sin medir o si empieza a rendir cuentas con datos.

En un contexto donde el país también enfrenta retos tecnológicos urgentes —como el aumento de ciberataques que ya afectan a empresas y sectores clave en México— formar jóvenes con pensamiento crítico y habilidades digitales no es un lujo educativo. Es infraestructura de seguridad nacional.

¿Qué sigue?

La OCDE publicará más volúmenes del informe PISA 2025 en los próximos meses, incluyendo el análisis específico sobre aprendizaje en el mundo digital, previsto para 2027. Lo que ya está sobre la mesa no puede ignorarse: el 41.8% de los jóvenes mexicanos de 15 años no tiene las competencias básicas para funcionar en una economía moderna. Ese no es un problema de maestros ni de alumnos. Es un problema de decisiones políticas que llevan décadas sin resolverse.