Adiós al TEPJF: Mónica Soto se va tras 30 años en lo electoral

Mónica Soto Fregoso anunció su renuncia al TEPJF tras 30 años en lo electoral. Su último día en el cargo será el 31 de agosto de 2026.

La magistrada Mónica Aralí Soto Fregoso anunció este lunes su renuncia a la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), poniendo fin a una carrera de tres décadas en la justicia electoral mexicana. La renuncia de Mónica Soto al TEPJF se hizo pública el 17 de agosto de 2026 y fue presentada formalmente ante el Senado de la República.

¿Cómo fue la renuncia de Mónica Soto al TEPJF?

El anuncio llegó en el marco del Encuentro Nacional de Magistraturas Electorales 2026, un foro donde especialistas y autoridades del ámbito jurídico-electoral se reunieron para discutir el rumbo de la justicia comicial en México. Ahí, frente a colegas y expertos que la despidieron con aplausos, Soto Fregoso tomó el micrófono y fue directa: decidió hacer un alto en su vida profesional y jurisdiccional.

La carta de renuncia fue dirigida a la senadora Laura Itzel Castillo, presidenta de la Mesa Directiva del Senado, y establece que su último día como magistrada será el 31 de agosto de 2026. Con eso, dejará una vacante en la máxima instancia jurisdiccional en materia electoral del país.

Por qué te importa la renuncia de Mónica Soto al TEPJF

Aunque suene a nota de política para especialistas, esto tiene consecuencias concretas. El TEPJF es el árbitro final de todo lo que pasa en las elecciones mexicanas: valida presidentes, resuelve impugnaciones, protege derechos político-electorales. Cuando se va una magistrada con casi 10 años en la Sala Superior, el tribunal queda con una plaza vacante justo en un momento de reformas y reacomodos institucionales.

Soto Fregoso fue nombrada magistrada de la Sala Superior en noviembre de 2016 y presidió el TEPJF del 1 de enero de 2024 al 31 de octubre de 2025, precisamente durante la calificación de la elección presidencial que validó el triunfo de Claudia Sheinbaum. No es un perfil menor.

Además, junto con otros tres magistrados nombrados en 2016 —Felipe de la Mata Pizaña, Felipe Fuentes Barrera y Reyes Rodríguez Mondragón—, su permanencia había sido extendida gracias a la reforma judicial, lo que generó polémica política sobre posibles periodos acumulados de hasta 17 años. Su renuncia rompe ese esquema antes de tiempo.

¿Qué dijo Mónica Soto al salir?

No se fue callada. En su mensaje público, la magistrada nacida en Ciudad Constitución, Baja California Sur, fue enfática sobre su motivación personal y política:

«Después de 30 años me voy enaltecida, al ver que México ha cambiado y que las mujeres hoy podemos, más fácilmente, darnos un tú a tú con los hombres en todos los niveles públicos en nuestro país», declaró.

También anunció que concluirá compromisos internacionales como presidenta de la Asociación de Magistradas Electorales de las Américas antes de cerrar definitivamente su ciclo institucional en México.

Una trayectoria de tres décadas en lo electoral

Soto Fregoso es licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Guadalajara y cuenta con especialidad en Justicia Electoral. Su trayectoria arrancó en los estados: en 2007 fue designada magistrada numeraria del Tribunal Estatal Electoral de Baja California Sur, inicio de 19 años impartiendo justicia electoral antes de llegar a la Sala Superior.

Durante su gestión al frente del TEPJF también enfrentó cuestionamientos: resoluciones relacionadas con casos de Morena —incluido el cierre de la investigación por el caso Pío López Obrador— y señalamientos sobre su cercanía con actores del partido en el poder, acusaciones que siempre rechazó. Pero también acumuló reconocimiento por su trabajo en materia de paridad de género y derechos político-electorales de las mujeres.

¿Qué sigue para el TEPJF tras la salida de Soto?

La Sala Superior actualmente opera con seis magistraturas —ya había una vacante desde octubre de 2025—, de las cuales dos (Gilberto Bátiz, presidente, y Claudia Valle Aguilasocho) llegaron por la vía de la elección ciudadana en 2025. Con la renuncia de Soto, el tribunal quedaría con cinco integrantes, lo que podría presionar al Senado a resolver el proceso de sustitución antes de que el calendario electoral 2027 se caliente.

El TEPJF es la última palabra en materia electoral en México: sus resoluciones son definitivas e inapelables. Tener ese órgano incompleto no es un detalle administrativo; es un asunto de arquitectura democrática. Habrá que ver si el Senado actúa rápido o si, como suele pasar, el reloj institucional corre más despacio que el político.