El registro de celulares con CURP ya está reshapeando el mercado móvil mexicano de forma brutal: entre enero y junio de 2026 desaparecieron 4.9 millones de líneas activas, y solo en el segundo trimestre se fueron otras 1.7 millones, según el análisis Telecomunicaciones Móviles al 2T-2026 de The Competitive Intelligence Unit (The CIU).
¿Qué pasó exactamente con el registro de celulares?
Desde el 9 de enero de 2026, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) exige que cada línea telefónica esté vinculada a la identidad de su titular mediante la CURP —o el RFC, en el caso de empresas—. La idea: eliminar el anonimato en la telefonía móvil para combatir extorsiones y fraudes telefónicos.
El plazo original era el 30 de junio de 2026, aunque la autoridad anunció una prórroga hasta el 31 de diciembre de 2026 con fechas escalonadas según la última cifra del número. Las líneas que no completen el proceso quedan suspendidas y solo pueden usarse para llamadas de emergencia.
Los números del desplome: prepago se lleva la peor parte
Al cierre de junio, México tenía 157.1 millones de líneas móviles activas, frente a los 162 millones de diciembre de 2025. The CIU precisa que la cifra incluye a todos los operadores del país, entre ellos más de 170 Operadores Móviles Virtuales (OMV).
El golpe más duro lo absorbió el prepago: acumuló una pérdida de 6.3 millones de líneas en la primera mitad del año y su participación de mercado cayó de 83.3% a 81.7%. Tiene sentido: las líneas de prepago concentran el mayor número de usuarios que o las usan poco o simplemente no hicieron el trámite a tiempo.
Esto ya se vio venir a nivel individual con los carriers. AT&T perdió 668,000 usuarios de prepago directamente por esta política, y fue una de las primeras en reportarlo abiertamente.
Por qué te importa el registro de celulares CURP
Si tienes una línea de prepago que usas poco o que nunca registraste, esto va contigo. La suspensión no es un rumor: ya ocurrió con millones de accesos y el proceso no termina hasta diciembre. Además, al 5 de agosto solo había 69.6 millones de líneas vinculadas de las más de 157 millones activas, lo que significa que aún hay una cantidad enorme de números en riesgo.
Pero hay otra dimensión que vale la pena no ignorar: vincular tu número a tu CURP significa atar tu identidad oficial a una base de datos. Y los antecedentes no son precisamente tranquilizadores. El presunto hackeo al gobierno de Sinaloa que expuso cerca de un millón de registros con datos fiscales, bancarios y médicos es un recordatorio de que los datos del gobierno no siempre están bien protegidos.
La paradoja: menos líneas, más lana para las empresas
Aquí está el giro que nadie esperaba: mientras millones de líneas desaparecen, las empresas están ganando más. Durante el segundo trimestre de 2026, el mercado móvil generó 97,506 millones de pesos en ingresos, un aumento anual de 5.3%.
¿Cómo? Las líneas que sobreviven corresponden a usuarios que consumen más datos y pagan planes de mayor valor. El Ingreso Promedio por Usuario (ARPU) llegó a 151.4 pesos mensuales, un incremento de 6.4% anual, el mayor desde el primer trimestre de 2021. En otras palabras: el mercado se está depurando de usuarios de bajo consumo, y eso le conviene financieramente a Telcel, AT&T, Bait y compañía.
The CIU lo describe así: el mercado está transitando «de volumen a valor». Menos usuarios, pero más rentables.
El registro de celulares con CURP aún no termina
Con la prórroga activa hasta diciembre, lo que vimos en el primer semestre es solo el inicio. El calendario escalonado —por última cifra del número— irá generando nuevas olas de cancelaciones en los próximos meses. The CIU anticipa que la base de líneas activas podría seguir moviéndose conforme avance la vinculación.
Para quienes aún no han registrado su número, el trámite es gratuito y se puede hacer directamente con el operador, en línea o en tiendas. Puedes consultar los requisitos y el proceso en el sitio oficial de la CRT.
La pregunta que queda sobre la mesa no es técnica sino política: ¿vale la pena sacrificar el anonimato de millones de usuarios —muchos de ellos vulnerables o en zonas de alta inseguridad— a cambio de una base de datos que el gobierno aún no ha demostrado poder proteger bien? Eso es lo que el mercado no puede responder solo con cifras.




