El narco ya no se caza: se le congela el dinero

México y EU apuestan por perseguir las redes financieras del narco. Así funcionan la UIF, OFAC y DEA juntas — y por qué te afecta aunque no lo parezca.

La guerra contra el narco cambió de manual. México y Estados Unidos están apostando por un modelo que ya no depende de capturar capos en operaciones espectaculares: ahora la prioridad es desmantelar las redes financieras del narco, cortarles el oxígeno económico a las organizaciones criminales desde adentro del sistema bancario. Y eso implica una coordinación entre la DEA, la UIF y la OFAC que no tiene precedentes recientes.

¿Qué está pasando exactamente con las redes financieras del narco?

El 18 de agosto de 2026, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, apareció en Buenos Aires en la 40ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), organizada por la DEA. Ahí presentó los avances de la Estrategia Nacional de Seguridad y agradeció públicamente al director de la agencia, Terrance Cole, «por la colaboración, el intercambio oportuno de información y la invitación». No es un gesto menor: es la señal más clara de que México y EU están alineados en una estrategia conjunta.

Harfuch fue directo: «Las organizaciones criminales operan a través de las fronteras; nuestra respuesta no puede ser aislada ni fragmentada». Y remató con una frase que resume todo el enfoque: «Ninguna organización criminal puede ser más fuerte que los Estados cuando actúan juntos con inteligencia y compromiso sostenible».

La UIF, OFAC y DEA: así se golpean las redes financieras del narco

El mecanismo concreto funciona así: la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EU identifica y sanciona a personas y empresas vinculadas al crimen organizado. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda en México recibe esa inteligencia, hace sus propios análisis fiscales y corporativos, y bloquea a esos mismos sujetos en el sistema financiero mexicano a través de la Lista de Personas Bloqueadas (LPB).

Los resultados de ese modelo ya están sobre la mesa. Entre julio de 2025 y julio de 2026, las designaciones conjuntas de la UIF y la OFAC alcanzaron a 324 personas. La UIF bloqueó un total de 24,622 cuentas bancarias, de las cuales casi una de cada tres correspondió a integrantes de grupos de delincuencia organizada. Y no se queda solo en bloqueos: cuando los análisis de la UIF detectan evidencia suficiente, se presentan denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR) por operaciones con recursos de procedencia ilícita.

La coordinación también incluye a la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), al FBI y al Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), formando una red de inteligencia que cruza fronteras en tiempo real.

Del Cártel de Sinaloa al CJNG: ejemplos concretos

Esto no es solo discurso. En meses recientes, la OFAC y la UIF ejecutaron dos operaciones de alto impacto:

  • Cártel del Pacífico (Sinaloa): La OFAC designó a 14 sujetos —12 personas físicas y 2 empresas— vinculados con dos redes del cártel. Una de ellas estaba dedicada al lavado de dinero del fentanilo usando criptomonedas. La UIF realizó análisis financieros y corporativos complementarios e incorporó a esos sujetos a la Lista de Personas Bloqueadas.
  • CJNG: En la operación más grande hasta ahora contra esa organización, la OFAC sancionó a 55 sujetos —39 personas y 16 empresas— vinculados con su estructura financiera, incluyendo a quien se identifica como el nuevo líder del cártel. La UIF agregó otros 8 sujetos por cuenta propia, sumando 63 bloqueados en total. Entre las actividades rastreadas: tráfico de fentanilo y cocaína, huachicol, y lavado mediante empresas de giros tan variados como restaurantes, casinos y entretenimiento.

Lo que se detecta en esas investigaciones es un patrón: operaciones frecuentes en efectivo, compra de vehículos de lujo, adquisición de inmuebles y joyas, transferencias internacionales y uso de activos virtuales. El crimen organizado ya opera como un corporativo financiero sofisticado, y la respuesta institucional está intentando estar a la altura.

Por qué te importan las redes financieras del narco

Puede sonar lejano —cuentas bloqueadas, sanciones del Tesoro de EU, jerga de inteligencia financiera— pero tiene consecuencias muy concretas en tu vida cotidiana. Cuando los cárteles lavan dinero a través de negocios legales, distorsionan mercados enteros: ponen restaurantes, inmobiliarias, tiendas, que compiten deslealmente porque no necesitan ser rentables, solo útiles para limpiar efectivo. Eso encarece bienes, ahoga negocios legítimos y corroe comunidades.

Y hay otra dimensión más directa: mientras más robusto sea el sistema financiero de un cártel, más capacidad tiene para reclutar, armarse y expandirse. Golpear las redes financieras del narco es, en teoría, más efectivo que capturar a un capo —porque cuando un líder cae, el siguiente ya está listo; pero cuando se congela el dinero, toda la estructura tambalea.

Dicho esto, la cooperación con EU no está exenta de tensión. Harfuch fue explícito en Buenos Aires: México coopera, pero bajo principios de soberanía, reciprocidad y confianza mutua. El historial reciente entre ambos países —con presiones migratorias, amenazas arancelarias y debates sobre la presencia de agencias extranjeras en territorio nacional— hace que ese equilibrio sea permanentemente frágil. La UIF, de hecho, tiene cuidado en subrayar que «las decisiones y acciones permanecen bajo la conducción de las autoridades mexicanas».

La cifra que el gobierno presume

Harfuch también presentó en la IDEC los números de seguridad pública en términos más amplios: el promedio diario de homicidios dolosos bajó de 86 a 42 entre el inicio de la administración Sheinbaum y julio de 2026, una reducción del 51%. El 13 de agosto se registraron 20 homicidios, el número diario más bajo en al menos 15 años. Desde el inicio del gobierno, se han detenido más de 63,500 personas por delitos de alto impacto, asegurado más de 32,800 armas y 518 toneladas de droga, e inhabilitado más de 2,700 laboratorios clandestinos de metanfetamina.

Puedes revisar los comunicados oficiales de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y del Departamento del Tesoro de EU (OFAC) para consultar las listas de personas sancionadas y los comunicados de cada operación.

¿Y esto garantiza resultados?

No hay respuesta fácil. El enfoque financiero es más estructural que el modelo anterior de «cabezas de cártel», pero los cárteles también se adaptan: cambian de operadores, buscan jurisdicciones con menos escrutinio, y siguen explorando criptomonedas y empresas fachada en distintos países. La coordinación entre México y EU es hoy más intensa que en años recientes, pero depende de voluntad política en ambos lados de la frontera —y eso, como hemos visto, puede cambiar rápido.

Lo que sí es claro: la lógica del combate al narco está evolucionando. Y entender cómo funciona ese sistema —quién bloquea qué, con qué criterios, bajo qué supervisión democrática— es exactamente el tipo de pregunta que deberíamos estar haciéndole al gobierno. Si te interesa el contexto más amplio de cómo la Gen Z está empujando nuevas formas de exigir cuentas, checa también por qué la Generación Z ya no es «el futuro» sino el presente que está redefiniendo lo que significa participar en política.