El Gobierno Federal y los principales grupos gasolineros del país renovaron la Estrategia Nacional para Estabilizar el Precio de la Gasolina Regular y el Diésel, acuerdo voluntario que mantiene el precio gasolina México por debajo de los 24 pesos por litro durante los próximos seis meses más.
¿Qué dice el acuerdo sobre el precio gasolina México?
En pocas palabras: la gasolina regular (la Magna de toda la vida, la que usa la mayoría de los carros) no puede superar los 24 pesos el litro en ninguna estación adherida al pacto. Para el diésel, el techo es de 27 pesos por litro. Y si vives en la frontera con Estados Unidos, el precio será todavía menor porque aplica una tasa de IVA reducida del 8%.
El acuerdo fue comunicado formalmente por Pemex, la Secretaría de Energía (Sener) y la Secretaría de Hacienda (SHCP), junto con la Profeco, la ASEA y la Guardia Nacional, como resultado de varias mesas de trabajo con el sector privado. La renovación oficial se realizará en presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum.
¿Cuánto durará y quiénes firmaron?
La extensión es por seis meses, lo que proyecta la vigencia hasta principios de 2027. No es la primera vez: este mismo acuerdo nació en febrero de 2025, fue renovado en septiembre de ese año y vuelto a refrendar en marzo de 2026. O sea, ya van tres rondas y el Gobierno sigue apostando por esta estrategia como su principal herramienta antiinflacionaria en combustibles.
Del lado empresarial, firmaron grupos como Hidrosina, OxxoGas, Servifácil, G500, Valero, Grupo Burgos, Syner y varios gasolineros regionales, además de la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo). En números: cerca del 90% de las estaciones del país (unas 11,725 gasolineras) vende la regular por debajo de los 24 pesos.
¿Cómo llegamos aquí? El contexto que importa
El precio gasolina México no siempre fue tema de acuerdos voluntarios. La estrategia surgió en un momento en que los precios internacionales de hidrocarburos comenzaron a subir con fuerza, en parte por la tensión entre Estados Unidos e Irán que sacudió los mercados energéticos globales desde marzo de 2026. Sin ese contexto, es difícil entender por qué el Gobierno prefiere negociar con gasolineros en lugar de simplemente dejar que el mercado decida.
Al 17 de agosto de 2026, el precio promedio nacional de la gasolina regular se ubicaba en 23.68 pesos por litro, es decir, bien por debajo del techo de 24 pesos. Eso significa que, al menos en papel, el acuerdo sí ha funcionado.
Por qué te importa el precio gasolina México
Simple: la gasolina no es solo lo que gastas en el tanque. Cuando sube el combustible, sube el transporte de mercancías, sube el camión que tomas para ir al trabajo, suben los precios en el súper. La gasolina es uno de los insumos que más rápido se transmite a la inflación general.
México importa alrededor del 60% de la gasolina que consume, lo que significa que somos muy vulnerables a lo que pase en los mercados internacionales. Un acuerdo voluntario como este funciona como un escudo temporal, pero no resuelve esa dependencia estructural.
Puedes consultar semanalmente el reporte «Quién es quién en los precios de la gasolina» que publica la Profeco con precios por estación, región y denuncias por litros incompletos. También, la Secretaría de Energía (Sener) emite los comunicados oficiales sobre la estrategia.
¿Es esto una política real o puro show?
Aquí Tiempo Real tiene postura: el acuerdo sí modera el precio en el corto plazo, pero expertos como los de PETROIntelligence y analistas del sector advierten que se trata de una medida de contención, no de una solución estructural. Pemex ya empieza a sentir presiones en su estrategia comercial, y el hecho de que México siga importando la mayoría de su gasolina no cambia con ningún acuerdo firmado en Palacio Nacional.
Mientras tanto, la gasolina Premium sigue sin tope: ronda los 28.50 pesos por litro en promedio nacional. Si tienes carro de premium, el acuerdo básicamente no te aplica.
Lo que sigue
La firma formal con Sheinbaum está pendiente; aún no hay fecha ni lugar confirmados. En seis meses, el Gobierno y los gasolineros tendrán que volver a sentarse a negociar. La pregunta real es si para entonces los precios internacionales habrán bajado lo suficiente para que el acuerdo ya no sea necesario, o si simplemente lo renuevan una vez más.



