Los resultados de PISA 2025 en México confirman lo que muchos ya sospechaban: la crisis en matemáticas es real, profunda y va a peor. Solo el 30% de los estudiantes mexicanos de 15 años alcanzó el nivel básico de competencia en matemáticas —el piso mínimo para funcionar en situaciones cotidianas—, frente al 65% que logran en promedio los países de la OCDE. No es un tropiezo. Es una tendencia.
¿Qué mide PISA y por qué este resultado importa?
PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes) es la prueba más grande del mundo en su tipo. En su edición 2025 participaron 760,000 estudiantes de 91 países y economías. No mide si memorizaste las tablas de multiplicar: evalúa lo que los estudiantes saben y pueden hacer en ciencias, lectura, matemáticas y resolución computacional de problemas, midiendo qué tan bien aplican ese conocimiento a desafíos del mundo real.
En otras palabras, PISA pregunta: ¿puedes resolver algo concreto con lo que aprendiste en la escuela? Para México, la respuesta —sobre todo en matemáticas— sigue siendo no.
Los números de PISA 2025 México en matemáticas: sin rodeos
México alcanzó 388 puntos en matemáticas, siete menos que en 2022 y 75 puntos por debajo del promedio de la OCDE, que fue de 463.
Solo el 30% de los alumnos mexicanos alcanzó al menos el Nivel 2 de competencia, considerado el nivel básico de desempeño, frente al 65% registrado en promedio en la OCDE. Dicho de otra manera: 7 de cada 10 jóvenes de 15 años en México no puede aplicar matemáticas elementales a situaciones simples de la vida cotidiana.
En el otro extremo, el informe PISA 2025 Results (Volume I): Future-Ready Students señala que solo 1 de cada 200 estudiantes mexicanos —apenas el 0.5%— alcanzó los niveles más altos de desempeño (5 o 6) en al menos una de las tres materias; en la OCDE lo consiguió el 11.9%.
La brecha tampoco es nueva: la OCDE señala que, en comparación con 2015, la proporción de estudiantes mexicanos con bajo rendimiento aumentó 13 puntos porcentuales en matemáticas y ocho puntos en lectura.
Por qué te importa la situación de México en PISA 2025 matemáticas
Si tienes 15, 20 o 25 años y pasaste por el sistema educativo mexicano, estos datos hablan de ti o de quien estudió junto a ti. El Nivel 2 en matemáticas no es álgebra avanzada ni cálculo: implica, entre otras capacidades, reconocer cómo puede representarse matemáticamente una situación sencilla de la vida cotidiana. Eso es leer una factura, entender un porcentaje, calcular un descuento.
Los resultados de PISA 2025 también muestran una relación clara entre el nivel socioeconómico de los alumnos y el desempeño académico: alrededor del 30% de los estudiantes en México se ubicó en el cuartil internacional más bajo de la escala socioeconómica, lo que significa que la crisis educativa golpea con más fuerza a quien menos tiene. No es solo un problema pedagógico; es un problema de desigualdad.
Y eso tiene consecuencias directas: sin habilidades matemáticas básicas, se achica la posibilidad de acceder a empleos formales bien pagados, de entender contratos, de participar con criterio en decisiones económicas propias. La escalada de sectores vulnerables frente a amenazas digitales también exige cada vez más ciudadanos con pensamiento lógico y analítico —exactamente lo que PISA mide y México no está desarrollando.
El contexto que la OCDE no oculta: el mundo también va de bajada
Aquí viene el matiz que no es excusa, pero sí es información. El desempeño de los estudiantes en los países de la OCDE continuó cayendo, alcanzando los promedios más bajos jamás registrados en matemáticas y lectura. México no es el único que retrocede.
La relativa estabilidad mexicana ocurre en un contexto de retroceso de los promedios de la OCDE. En ese periodo, el promedio de los países miembros cayó 14 puntos en lectura y nueve en matemáticas. Visto así, México cayó menos que la media del club al que pertenece. Eso no es un logro, pero es contexto real.
En promedio dentro de la OCDE, 1 de cada 5 estudiantes de 15 años tiene bajo desempeño en ciencias, matemáticas y lectura simultáneamente, cifra que subió desde el 16% de 2022. El problema del aprendizaje post-pandemia es global.
El argumento de la cobertura: ¿maquillaje o dato real?
La OCDE introduce un elemento que complica la lectura simple de los números. Entre 2015 y 2025, la población de jóvenes de 15 años elegible para participar en PISA creció a un ritmo superior al de la población total de esa edad. Para el director de educación de la OCDE, Andreas Schleicher, este comportamiento refleja la incorporación progresiva de más jóvenes a la educación secundaria, incluidos estudiantes provenientes de sectores que históricamente habían enfrentado mayores obstáculos para permanecer en el sistema.
Dicho en plata: si antes PISA evaluaba solo a los que lograban llegar a secundaria —los más privilegiados—, y ahora evalúa a muchos más, incluyendo quienes vienen de comunidades marginadas, el promedio baja aunque la enseñanza no haya empeorado para todos. En México, el informe destaca que la ampliación de la cobertura no estuvo acompañada de un deterioro del desempeño de los estudiantes con mejores resultados: el rendimiento del 25% de alumnos con mayor desempeño se mantuvo estable.
Pero ojo: parte de la caída del promedio podría estar relacionada con esa incorporación, pero el sistema no consiguió acompañar el acceso a la escuela con los apoyos necesarios para garantizar aprendizajes suficientes. Entrar a la escuela y no aprender tampoco es un éxito. La cobertura sin calidad es solo estadística.
¿Dónde queda México en América Latina con PISA 2025?
México obtuvo resultados inferiores a Uruguay y Chile en matemáticas, lectura y ciencias. Uruguay registró 405 puntos en matemáticas, y Chile 403. México, con 388, queda en tercer lugar regional —que suena mejor de lo que es cuando en el promedio de la OCDE solo el 35% de los alumnos queda por debajo del nivel mínimo, muy por debajo del rango regional de entre 57% y 92%.
Ser «de los mejores en América Latina» cuando toda la región reprueba no debería ser el estándar de aspiración de ningún sistema educativo. Como con otras crisis estructurales que afectan el futuro del país, compararse hacia abajo es una trampa cómoda.
Una década de tendencia que no miente
La tendencia calculada por la OCDE mediante regresión lineal muestra para México una disminución de 22 puntos por década en matemáticas, 15 puntos en lectura y cinco en ciencias. Eso no es una crisis reciente: es una dirección sostenida.
Los resultados de PISA 2025 en México y matemáticas son un espejo incómodo, pero necesario. No alcanza con señalar que el mundo también cayó, ni con celebrar que más jóvenes llegan a secundaria si luego no aprenden lo suficiente para salir adelante. El informe completo de la OCDE está disponible, los datos son públicos y la pregunta sigue en el aire: ¿quién en México está dispuesto a responder por esto?




