Baja la percepción de inseguridad, pero 6 de cada 10 siguen con miedo

El Inegi reporta que la percepción de inseguridad bajó a 59.8% en junio 2026, pero 6 de cada 10 mexicanos siguen sintiéndose inseguros en su ciudad.

La percepción de inseguridad en México bajó a 59.8% en junio de 2026, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Inegi. Eso suena a avance, y técnicamente lo es. Pero hay un dato que conviene no perder de vista: todavía seis de cada diez personas en las principales ciudades del país sienten que vivir aquí es inseguro.

Qué dice el número de la percepción de inseguridad

El 59.8% representa la proporción de personas de 18 años y más, residentes en 91 áreas urbanas, que consideran insegura su ciudad. En comparación, en marzo de este año el indicador estaba en 61.5% y en junio de 2025 era 63.2%. El propio Inegi lo califica como un «cambio estadísticamente significativo».

Dicho de otro modo: la tendencia existe y es real. Desde diciembre de 2025, cuando el indicador tocó 63.8%, el número ha bajado de forma constante. Seis meses seguidos a la baja. No es casualidad estadística.

¿Y a mí qué me importa la percepción de inseguridad?

Porque el miedo al delito cambia cómo vives tu vida, aunque nunca te haya pasado nada directamente. La ENSU lo documenta con brutalidad:

  • 42% de la población dejó de llevar objetos de valor.
  • 38.2% ya no deja salir solos a los menores de la casa.
  • 35.9% dejó de caminar de noche cerca de su vivienda.
  • 22.5% evita visitar a familiares o amigos.

Eso es inseguridad aunque no aparezca en una carpeta de investigación. El miedo tiene costos reales: en movilidad, en salud mental, en calidad de vida.

La brecha de género que nadie celebra

Los datos del Inegi revelan una diferencia que no debería sorprender, pero que igual duele leer: 65.6% de las mujeres reportó sentirse insegura en su ciudad, frente a 52.6% de los hombres. Casi 13 puntos porcentuales de diferencia.

No es percepción caprichosa. Es el reflejo de un entorno que históricamente ha sido más hostil para las mujeres en el espacio público. Que el indicador general baje no significa que esa brecha se cierre.

Dónde bajó y dónde subió la percepción de inseguridad

Entre marzo y junio de 2026, 18 ciudades registraron cambios estadísticamente significativos: 12 mejoraron y 6 empeoraron.

Las que más redujeron su percepción negativa fueron Ciudad Nezahualcóyotl (de 55.5% a 41.3%), Nuevo Laredo (de 34.8% a 26.5%) y Zapopan (de 70.8% a 54.1%).

Pero en el lado contrario, San Pedro Garza García —el municipio más rico de México— pasó de 4.4% a 10.6%. También subieron Los Mochis y Apodaca. Y en el pelotón de las ciudades con percepción más alta del país siguen Irapuato con 91.2%, Culiacán con 90.8% y Reynosa con 86.6%. Esas cifras no las borra ningún promedio nacional.

Que la violencia sigue golpeando con dureza en algunos territorios lo confirman también hechos recientes, como la masacre de 10 personas en Zacatecas, que derivó en la captura de al menos cinco personas.

Lo que dice el gobierno y lo que dice la encuesta

La presidenta Claudia Sheinbaum presentó los datos como evidencia de que la Estrategia Nacional de Seguridad está funcionando, y subrayó los seis meses consecutivos de tendencia a la baja. Es un argumento legítimo: las tendencias importan.

Lo que la encuesta también dice, sin embargo, es que casi 3 de cada 5 personas en zonas urbanas todavía no se sienten seguras. Y que conductas como el consumo de alcohol en la vía pública (58.1%), los robos o asaltos (46%) y la venta o consumo de drogas (38.5%) siguen siendo parte del paisaje cotidiano de los barrios.

La dirección del cambio es buena. La magnitud del problema que queda, también es real.

El contexto que los datos no dicen solos

La ENSU mide percepción, no delitos contabilizados. Eso importa en dos sentidos: puede bajar aunque el crimen no lo haga (si la gente simplemente se acostumbra o sale menos), y puede subir aunque los delitos disminuyan (si hay un caso mediático fuerte o desplazamiento interno). No es un indicador perfecto, pero sí es el más honesto que tenemos sobre cómo vive la gente el miedo.

Los datos se recopilaron entre el 22 de mayo y el 12 de junio de 2026, con una muestra de 27,300 viviendas. Metodológicamente, es robusto.

La pregunta que queda abierta es simple: ¿cuándo deja de ser noticia que seis de cada diez personas tienen miedo, y empieza a ser inaceptable?