El PAN se disuelve en Coahuila: ¿el inicio del fin del partido?

El PAN pierde registro estatal en Coahuila tras sacar 2.29% de los votos. Su dirigencia fue disuelta y el plazo para alegar ya venció. ¿Es el inicio del

El PAN pierde registro estatal en Coahuila y su dirigencia local acaba de ser disuelta formalmente por su propio Comité Ejecutivo Nacional. No es un rumor ni una exageración: es el resultado lógico de sacar apenas el 2.29% de los votos en las elecciones legislativas de junio pasado, muy por debajo del mínimo legal del 3% que exige la ley electoral del estado para conservar presencia institucional.

Qué pasó exactamente con el PAN en Coahuila

El golpe viene desde adentro. Mediante el acuerdo SG/027/2026, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN notificó formalmente al Comité Directivo Estatal (CDE) en Coahuila su disolución, junto con la de la Comisión Permanente Estatal. Según el artículo 86 de los estatutos generales del partido, la dirigencia local tenía 48 horas para presentar alegatos y defender su gestión. Ese plazo ya venció, y la dirigente estatal Elisa Maldonado no presentó ningún pronunciamiento formal ante el CEN.

En paralelo, Maldonado salió a decir que no es el fin del mundo: que se trata de una transición estatutaria hacia una delegación temporal y que edificios y presencia territorial siguen igual. Lo que sí cambia, admitió, son las prerrogativas, es decir, el dinero que el Instituto Electoral de Coahuila le asignaba al partido. Sin lana, sin curul, sin estructura formal: eso sí duele.

Cómo llegó el PAN a este punto

En junio de 2026, el PAN fue a las elecciones para renovar el Congreso local de Coahuila en solitario, sin alianzas. El resultado fue histórico, pero no para presumir: 27 mil 819 votos de más de 1.2 millones emitidos, equivalente al 2.16-2.29% según el conteo final. Por primera vez en 45 años, Acción Nacional no tendrá representación en el Congreso del estado.

¿Por qué fue solo? Porque la dirigencia nacional encabezada por Jorge Romero Herrera decidió en 2025 romper con la estrategia de alianzas con el PRI. En elecciones anteriores, ir de la mano del tricolor le daba al PAN votos prestados que ya no tenía propios. Sin ese colchón, quedó expuesto a la realidad: en Coahuila, la marca PAN prácticamente no existe entre el electorado.

No fue el único partido que cayó por debajo del piso mínimo. Movimiento Ciudadano obtuvo 1.97% y el Partido Verde 2.6%, por lo que ambos también podrían perder su registro estatal una vez que se oficialicen los resultados.

¿Y el PAN pierde registro también a nivel nacional?

Aquí viene la parte que mucha gente no distingue: lo que pasó en Coahuila es la pérdida del registro estatal, no del registro nacional. El PAN sigue existiendo como partido político federal y podrá participar en las elecciones de 2027, incluidas las presidencias municipales de Coahuila, gracias a su registro ante el INE.

Pero ojo: el registro nacional tampoco está blindado. Según datos del propio INE, en la última verificación de militancia (2023), el PAN contaba con 277 mil 665 afiliados, apenas unos 21 mil por encima del mínimo requerido de 261 mil. El umbral legal es el 0.26% del padrón electoral federal, y Acción Nacional cumple ese requisito por un margen delgadísimo. La siguiente verificación de militancia está programada para 2026, lo que pone al partido en un momento de alta vulnerabilidad.

Por qué te importa el PAN perdiendo registro

Puede sonar a rollo de adultos en traje, pero tiene consecuencias concretas. Cuando un partido pierde registro estatal, desaparece su financiamiento local, sus plazas en el Congreso y su capacidad de postular candidatos propios en esa entidad sin depender de su registro federal. Lo que queda es una cáscara.

Más allá de Coahuila, el debilitamiento del PAN forma parte de un reacomodo profundo del sistema de partidos en México. La oposición tradicional lleva años sin encontrar un relato que conecte con el electorado joven. Mientras Morena consolida su hegemonía y el INE ya trabaja en mecanismos para las candidaturas en 2027, partidos como el PAN parecen atrapados entre su historia y una base que se va achicando elección tras elección.

El dato que resume todo: en 2023, el PAN fue parte de la alianza que ganó la gubernatura de Coahuila. Tres años después, no alcanza ni el 3% en ese mismo estado. Eso no es mala suerte: es una crisis de proyecto.

¿Qué sigue para el PAN en Coahuila?

El CEN prevé designar una comisión directiva provisional con un mandato de hasta tres años para reconstruir al partido en el estado. En papel, suena a plan. En la práctica, implica partir casi de cero: sin prerrogativas, sin diputados, sin estructura formal propia.

La dirigente saliente Maldonado dice que todo sigue igual. El número en las urnas dice otra cosa. Y en política, los votos no mienten.