Sin hablar con Trump, Sheinbaum exige respeto para migrantes muertos

Sheinbaum admitió no haber hablado con Trump sobre los mexicanos muertos en ICE y exigió respeto tras otra muerte en Florida. Van 17 desde que Trump

Un mexicano más murió en Florida durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) —atropellado mientras huía de agentes— y la presidenta Claudia Sheinbaum salió a la mañanera del 16 de julio a exigir respeto para los connacionales, reiterando que la migración no debe criminalizarse. Todo esto mientras admitió que aún no ha conversado directamente con Trump sobre los mexicanos muertos en operativos del ICE.

¿Qué pasó exactamente esta semana?

El martes, un migrante mexicano intentó escapar a pie de un operativo del ICE en San Agustín, Florida. Al cruzar una carretera fue embestido por un camión y murió a causa de las heridas. La propia Sheinbaum explicó en la mañanera que el canciller Roberto Velasco la informó del caso, y que en ese momento su gobierno aún buscaba confirmar el nombre del fallecido: «en un operativo del ICE él corre y al cruzar una calle es atropellado», describió la mandataria. El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. confirmó que era mexicano, pero no divulgó su identidad de inmediato.

No es un caso aislado. Es el más reciente de una cadena que ya nadie puede ignorar.

El tamaño del problema: 17 mexicanos muertos desde que Trump regresó

Desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, al menos 17 migrantes mexicanos han fallecido durante operaciones del ICE o mientras permanecían bajo su custodia: 14 dentro de centros de detención y 3 durante operativos de arresto. En lo que va de 2026, seis de esas muertes han ocurrido —entre ellas la de Lorenzo Salgado Araujo, jornalero oaxaqueño de 52 años que el 7 de julio recibió un disparo de un agente del ICE durante un operativo en Houston y se convirtió en el detonante de la respuesta más fuerte de México hasta ahora.

Salgado Araujo llevaba cerca de 35 años viviendo en Estados Unidos, trabajaba en construcción y era padre de tres hijos ciudadanos estadounidenses. Su familia rechaza la versión del ICE, que argumentó defensa propia, y asegura que él simplemente se dirigía a trabajar.

¿Qué ha hecho el gobierno mexicano sobre los mexicanos muertos en ICE?

La escalada de respuestas del gobierno de Sheinbaum ha sido gradual pero real: pasó de enviar notas diplomáticas a llevar casos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y el lunes 14 de julio formalizó 17 denuncias penales ante el Departamento de Justicia y las fiscalías estatales de Estados Unidos. La propia presidenta llamó a estas muertes lo que son: «homicidios».

La cancillería también confirmó que el nuevo caso de Florida se incorporará a esas acciones legales. El acompañamiento consular a la familia del fallecido comenzó de inmediato.

Este endurecimiento de tono contrasta con la postura negociadora que Sheinbaum ha mantenido frente a Washington en otros frentes, como el T-MEC, donde ha priorizado el diálogo.

Por qué te importan los mexicanos muertos en ICE

Quizá no tienes a nadie en Estados Unidos. Quizá sí. Pero el punto va más allá de eso: hay connacionales que llevan décadas trabajando, pagando impuestos y criando hijos en suelo estadounidense, y están muriendo en operativos de una agencia federal sin que nadie en el gobierno de Trump haya rendido cuentas. La pregunta de fondo es si las notas diplomáticas y las denuncias formales son suficientes o si México tiene realmente poder de presión frente a una administración que, en paralelo, sigue endureciendo su política migratoria.

Sheinbaum dijo que tocará el tema directamente con Trump en su próxima comunicación. No dio fecha. Mientras tanto, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) también condenó las muertes y advirtió que estas políticas criminalizan de facto la migración e incrementan el riesgo de violaciones a derechos humanos.

El contexto: ¿qué postura tiene Sheinbaum?

La presidenta ha sido consistente en su mensaje: «Si hay alguna persona que haya cometido algún delito, debe perseguirse. Pero la migración no debe criminalizarse, per se». También ha defendido que mexicanos con décadas de trabajo en EE.UU. merecen trato digno independientemente de su situación migratoria. Eso no es una postura neutral —es una crítica directa a la lógica de la política migratoria de Trump.

Vale la pena recordar que el discurso de seguridad y soberanía ha marcado a este gobierno en varios frentes: desde el debate sobre si México cede ante presiones de EE.UU. en materia de seguridad, hasta la gestión de operativos internos.

¿Qué sigue?

El ICE anunció la suspensión temporal de los controles de tráfico tras el escándalo del caso de Florida —una señal de que la presión mediática y diplomática tiene algún efecto—, pero sin garantías de que eso se traduzca en cambios estructurales. Las 17 denuncias presentadas por México ante la justicia estadounidense son históricas en términos de tono, pero su resultado dependerá de la voluntad de fiscalías estatales que operan en un entorno político hostil a los migrantes.

Lo que Sheinbaum haga —o deje de hacer— en su próxima llamada con Trump podría definir si México pasa de palabras fuertes a consecuencias reales. Por ahora, el contador sigue avanzando y el nombre del mexicano muerto en Florida esta semana todavía no se conoce.