La Ley de Economía Digital en México ya tiene nombre, fecha y destino: el Congreso. Claudia Sheinbaum anunció este 9 de septiembre que la iniciativa forma parte del Paquete Económico 2027 y tiene un objetivo concreto: que cada vez pagues más con tu cel y menos con billetes arrugados.
¿Qué es la Ley de Economía Digital y de dónde sale?
No cayó del cielo. Desde abril de 2026, el gobierno federal venía trabajando en una estrategia de digitalización de pagos junto con el Banco de México (Banxico) y la banca comercial. Lo que se anunció esta semana es que esa estrategia ya tiene forma de ley y va al Poder Legislativo.
La propuesta se entregó al Congreso el 8 de septiembre como parte de un paquete más amplio de reformas que acompañan al Presupuesto 2027. No es un capricho suelto: es parte de una arquitectura legislativa que incluye también facilidades para micro y pequeñas empresas, cuyo contenido se presentará el jueves 11 de septiembre en la mañanera.
El modelo que inspira la iniciativa no es inventado: Brasil e India ya lo hicieron. Ambos países redujeron el uso de efectivo de forma acelerada apostando por plataformas de pago instantáneo, y México claramente quiere replicar ese camino.
¿Qué dice la Ley de Economía Digital, concretamente?
Aquí hay que ser honestos: Sheinbaum adelantó los trazos gruesos, pero los detalles completos se presentarán en una mañanera posterior. Lo que sí se sabe hasta ahora:
- Tiempos específicos para reducir el uso de efectivo de forma gradual y progresiva — no es un «mañana ya no hay billetes», sino una ruta con plazos.
- La Secretaría de Hacienda (SHCP) tendrá facultades para determinar en qué sectores el pago digital podría volverse obligatorio.
- Banxico deberá impulsar herramientas que faciliten las transferencias electrónicas y amplíen la inclusión financiera.
- Se contempla la aceptación de la CURP Digital como documento válido para acceder a servicios financieros.
- Una primera etapa apunta a gasolineras y autopistas, para después extenderse a otros sectores económicos.
- La lógica central: más pagos digitales = menos comisiones bancarias y menos fraudes con efectivo.
La propia presidenta lo resumió con claridad: «queremos seguir disminuyendo el efectivo y que se pague cada vez más por vías electrónicas de forma sencilla, lo cual también disminuye comisiones que se pagan a los bancos».
Por qué te importa la Ley de Economía Digital
Aquí va el dato que da contexto a todo: el 85% de las compras menores a 500 pesos en México todavía se pagan en efectivo. Y circulan 3.4 billones de pesos en billetes y monedas, una cifra que crece al 7.3% anual, según datos de Banxico. México es, en los hechos, una economía que vive del cash.
¿Por qué persiste tanto el efectivo? Porque funciona. Sin terminal, sin internet, sin comisión visible para quien compra, sin explicar nada. Pero también porque el 60% de la fuerza laboral opera en la informalidad, donde el efectivo es la norma y no la excepción.
Del otro lado, la infraestructura digital ya existe y es potente: el SPEI procesó más de 7,300 millones de transferencias en 2025, y Banxico proyecta que en 2026 las operaciones vía SPEI superen en número a los pagos con tarjeta. CoDi y DiMo también están ahí, aunque su adopción masiva todavía no despega del todo.
Entonces, ¿qué cambia con esta ley para ti? Que el gobierno no va a esperar a que la gente «se acostumbre sola». Va a poner plazos, sectores obligados y herramientas. Si pagas tu gasolina, tu caseta o tus compras de taco con transferencia, esto ya te afecta (para bien, dicen ellos). Si eres dueño de un negocio informal, la presión va a crecer.
El contexto que la Ley de Economía Digital no te dice
Hay una tensión real aquí que vale la pena nombrar: digitalizar pagos no es lo mismo que incluir financieramente. Puedes tener la mejor app del mundo, pero si no tienes cuenta bancaria, teléfono con datos o confianza en el sistema, esa app no existe para ti.
México ya vivió esto con CoDi: Banxico lo lanzó en 2019 con toda la pompa, y su adopción fue mucho más lenta de lo esperado. DiMo, que permite transferir solo con el número de celular, llegó en 2023 con más pegue, pero todavía lejos de ser universal.
La apuesta del gobierno es que una ley con tiempos y sectores obligados mueva lo que la voluntad sola no movió. La pregunta es si eso va a alcanzar a los 40 millones de mexicanos que hoy no tienen ningún producto financiero formal, o si la digitalización va a avanzar dejándolos fuera.
Este mismo gobierno ya mostró interés en regular el mundo digital en otros frentes: recientemente acordó con Google, Meta y TikTok una estrategia mensual contra la violencia de género en plataformas, lo que da una idea de cómo el Ejecutivo está pensando su relación con la economía y la tecnología digital de forma simultánea.
¿Qué sigue con la Ley de Economía Digital?
El proyecto ya está en el Congreso, pero falta lo más importante: la discusión legislativa. Hacienda presentará los detalles técnicos en los próximos días desde la mañanera. Ahí sabremos los plazos exactos, qué sectores entran primero y qué pasa con quienes no cumplan.
Por lo pronto, lo que tienes es una señal política clara: el gobierno de Sheinbaum quiere que México deje de ser una economía de billetes para 2027 — o al menos empiece a serlo formalmente. Si eso va a pasar con o sin la gente que más usa el efectivo, eso lo definirá el Congreso y, al final, la realidad de cada mercado, tianguis y taquería del país.




