La osteoporosis, enfermedad esquelética que se caracteriza por la disminución de la densidad ósea y alteración de la microarquitectura del tejido óseo, afecta aproximadamente a unos 10 millones de personas en México.
Karen Daniela Arguijo Muñiz, jefa del Servicio de Osteoporosis del Instituto Nacional de Rehabilitación “Luis Guillermo Ibarra Ibarra”, señaló que la osteoporosis no genera síntomas.
No obstante, comentó que puede manifestarse por primera vez con una fractura después de una caída o esfuerzo físico. Esto ocurre como consecuencia de la disminución mineral ósea que ocurre conforme avanza la edad.
Las fracturas más frecuentes en este segmento de población son las de cadera, con consecuencias como dolor, discapacidad y pérdida progresiva de la independencia.
Asimismo, 20% de los pacientes con esta condición fallece en el primer año. Después de la fractura de cadera, le siguen en incidencia las de radio distal y húmero proximal.
Arguijo Muñiz destacó que la osteoporosis y sus consecuencias representan un problema para el sistema de salud, debido a la alta morbimortalidad y carga socioeconómica.
Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) refieren que 500 millones de personas padecen esta enfermedad. Mientras que, por esto, ocurren nueve millones de fracturas por fragilidad al año.
Señaló que se estima que en México la osteoporosis afecta a 10 millones de personas. También, cada tres segundos ocurre una fractura por fragilidad y el riesgo de que ocurra la segunda aumenta 86%.
Al mismo tiempo, una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres mayores de 50 años sufre una fractura por fragilidad, sobre todo de cadera, de las cuales se producen más de 100 cada día. La población de 50 a 60 años tiene más riesgo de fractura de vértebra y dos de cada tres pasan inadvertidas.
Carlos Pineda Villaseñor, director del Instituto, precisó que esta enfermedad incrementa el riesgo de fracturas.
Asimismo, explicó que la sarcopenia es la pérdida progresiva de masa muscular esquelética y de fuerza debido al envejecimiento. Al final, tiene consecuencias como discapacidad física, mala calidad de vida y fallecimiento.
La osteosarcopenia, por su parte, combina osteoporosis y sarcopenia. Esta se caracteriza por la pérdida de masa ósea y muscular, lo que aumenta el riesgo de fracturas, caídas y discapacidad.
Indicó que la fragilidad está asociada con alteraciones en los sistemas óseo y muscular de las personas adultas mayores. Por ende, las hace más propensas a la discapacidad, caídas, hospitalizaciones, alta mortalidad y pérdida de función física y cognitiva.
Desde la creación del Servicio de Rehabilitación en Osteoporosis en este instituto en 2023, han atendido 182 personas que sufrieron fractura de cadera; 167, vertebral; 140, de radio y 95, de húmero.
Por su parte, Eleazar García Martínez, jefe de la División de Traumatología, explicó que, a partir de los 50 años, el riesgo de sufrir una fractura aumenta 10% en hombres y 20% en mujeres.
Indicó que, una de cada cuatro personas adultas mayores padece osteoporosis u osteopenia, y entre 8.5 y 12% de las mujeres, una fractura de cadera.




