Keiko Fujimori ya manda en Perú: ¿qué cambia para la región?

Keiko Fujimori asumió la presidencia de Perú el 28 de julio: primera mujer en el cargo, fujimorismo de regreso tras 26 años. Qué cambia para América

Este 28 de julio, Keiko Fujimori asumió la presidencia de Perú para el periodo 2026-2031, convirtiéndose en la primera mujer elegida por voto popular para gobernar el país y marcando el regreso del fujimorismo al poder después de 26 años de ausencia del Ejecutivo.

¿Cómo llegó Keiko Fujimori a la presidencia?

No fue fácil ni rápido. Keiko se presentó a las elecciones presidenciales cuatro veces, perdiendo los balotajes anteriores contra Ollanta Humala en 2011, Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y Pedro Castillo en 2021. Al cuarto intento, la historia fue diferente.

En la segunda vuelta del 7 de junio de 2026, Fuerza Popular obtuvo 9,223,396 votos frente a los 9,173,755 de Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú. La diferencia: apenas 49,641 votos sobre más de 19 millones emitidos. Sí, así de cerrado. Los resultados oficiales los puedes consultar directamente en la plataforma oficial de la ONPE.

La ceremonia de toma de posesión en el hemiciclo del Congreso bicameral estuvo marcada por la presencia del rey Felipe VI de España, el subsecretario de Estado de EE.UU. Christopher Landau —en representación de Donald Trump—, y varios jefes de Estado de la región. Una imagen que ya dice mucho de hacia dónde apunta el nuevo gobierno.

¿Quién es Keiko Fujimori y por qué divide tanto?

Keiko Sofía Fujimori Higuchi nació el 25 de mayo de 1975 en Lima. Es hija de Alberto Fujimori, quien gobernó Perú de 1990 a 2000 y cuya figura sigue siendo profundamente polarizante: para algunos fue quien derrotó a Sendero Luminoso y estabilizó la economía; para otros, dejó un legado de graves violaciones a derechos humanos y corrupción que terminó con 16 años de prisión.

La propia Keiko no llega limpia de polémica. Cumplió 16 meses de prisión preventiva en 2020 por presunta financiación ilegal de campañas. Afuera del Congreso el día de su toma de posesión, manifestantes gritaban que «no es nuestra presidenta» y que la bandera estaba «manchada de sangre, injusticia y corrupción».

Ella, por su parte, cerró su discurso inaugural con un llamado a la reconciliación: dijo creer «profundamente» en ese concepto. Qué tan real será eso, el tiempo lo dirá.

¿Qué va a hacer Keiko Fujimori como presidenta?

En su primer mensaje a la nación fijó siete objetivos de gobierno. Los más concretos y que más atención generaron:

  • Incremento del salario mínimo de S/ 1,130 a S/ 1,300 (aunque sin fecha definida aún).
  • Duplicación de la Pensión 65: de S/ 350 a S/ 700 bimestrales para adultos mayores en pobreza extrema.
  • Lanzamiento del programa «Jóvenes con Futuro» para reducir a la mitad el desempleo juvenil.
  • Plan de infraestructura que incluye la culminación de la Línea 2 del Metro de Lima y la ejecución de las líneas 3, 4, 5 y 6.

Su prioridad número uno, sin embargo, es el combate a la delincuencia, con propuestas de mano dura que incluyen la militarización temporal de cárceles y fronteras. El contexto lo exige: Perú ha tenido ocho presidentes en los últimos diez años, muchos removidos por escándalos de corrupción o destituidos por el Congreso.

Por qué te importa la presidencia de Keiko Fujimori si eres de México

Porque lo que pasa en Perú no es un fenómeno aislado: es parte de un reacomodo político en toda América Latina. La toma de posesión de Keiko reunió a figuras de la ultraderecha regional alineadas con Trump, y coincide con el ascenso de gobiernos conservadores en varios países del continente. El eje ideológico de la región se está moviendo, y eso afecta desde acuerdos comerciales hasta la postura latinoamericana en foros internacionales.

Además, Perú es la segunda economía minera de América Latina y un actor clave en la cadena de litio y cobre, minerales que están en el centro de la transición energética global. Lo que haga o deshaga Keiko en materia económica y extractiva nos toca a todos, directa o indirectamente.

Y para quienes siguen la política regional: el regreso del fujimorismo es una señal de que la memoria histórica no siempre vota. Las generaciones más jóvenes en Perú no vivieron el gobierno de Alberto Fujimori; lo conocen de libros y TikToks. Eso cambia la ecuación política.

Keiko Fujimori y el reto de la estabilidad: el mayor obstáculo

No es menor el contexto en que llega al poder. Perú tiene un Congreso fragmentado con capacidad real de destituir presidentes —ya lo hizo varias veces en la última década—. Keiko ganó por menos de 50,000 votos en un país de más de 27 millones de electores. Su legitimidad de origen es frágil, y su opositor Roberto Sánchez llegó a declarar que no reconocería los resultados antes de que concluyera el escrutinio.

Lo que viene para Keiko Fujimori no es exactamente un camino despejado. Gobernar Perú ha sido, para sus predecesores, sinónimo de desgaste acelerado. Si logra estabilidad política real, sería casi un hito histórico por sí solo.

En Tiempo Real seguiremos este proceso de cerca, porque los movimientos en América Latina siempre terminan dejando huella en cómo se configura la política en nuestra región. Si te interesa entender cómo los grandes eventos globales impactan el día a día en México, checa también nuestra nota sobre cómo el Mundial 2026 está transformando el transporte público en la CDMX —porque los grandes eventos y los cambios de poder siempre tienen efectos que no esperamos.