Ciencia y Tecnología

Investigador del IPN desarrolla pirotecnia ecológica

El investigador del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Alan Casas Mendoza, desarrolla un tipo de pirotecnia ecológica y, con ello, poder reducir la contaminación ambiental.

Casas Mendoza, quien estudia el doctorado en Tecnología Avanzada, explicó que uno de los mitos que se debe erradicar es que la pirotecnia es muy contaminante. Es decir, que son otras fuentes las que provocan la mayor cantidad de contaminación del aire.

Dentro del Laboratorio de Partículas del Centro de Investigación e Innovación Tecnológica, enfoca su trabajo en la producción de combustibles cero carbono con nanopartículas metálicas. Estas tienen la capacidad de mejorar el proceso de combustión de los fuegos pirotécnicos, al reducir la cantidad de emisiones al medio ambiente.

“La pirotecnia es un sistema binario que integra un combustible y un agente altamente oxidante, además de sales metálicas y pólvora. En un proceso de combustión incompleta, da como resultado una explosión de luces en medio de una nube de humo. De ahí la necesidad de desarrollar materiales nanoestructurados, altamente energéticos y menos contaminantes”, comentó.

Asimismo, mencionó que los combustibles cero carbono son aislantes térmicos, altamente energéticos, conocidos como “flama fría”, que presentan un proceso de luminiscencia por excitación de electrones, es decir, son saltos cuánticos de los electrones de niveles de menor a mayor energía.

Investigador del IPN desarrolla pirotecnia ecológica

Con esto, desarrolló un mecanismo híbrido usando glicerina o glicerol como agente químico, que presenta baja toxicidad para el ambiente y la salud humana.

“El glicerol es un agente reductor con características relevantes para la síntesis de nanopartículas metálicas”, explicó. Algunas de estas son su elevada presión a altas temperaturas y su función de reducir los iones metálicos a valencia cero. También es menos tóxico para la salud humana y el medio ambiente.

De introducirse esta innovación tecnológica, se podría convertir en un aditamento extra que permitirá a los productos pirotécnicos mejorar la combustión. Por lo tanto, se suprimirá la nube de humo y se podrá manipular con mayor seguridad a temperatura ambiente.

Por otro lado, el investigador es nativo de la llamada capital de la pirotecnia (Tultepec, Estado de México) y, cuando era más joven, su padre resultó con quemaduras de segundo y tercer grado.

En ese sentido, para él es importante proponer una innovación en la elaboración de un producto que es el sostén de muchas familias. En otras palabras, comentó que podría impulsar la economía, no sólo local, sino nacional.

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