Morena ya movió su ficha en Sinaloa: Imelda Castro Castro, senadora con licencia, fue designada este miércoles 26 de agosto como coordinadora de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en el estado. En la práctica, eso significa una sola cosa: ella será la candidata de Morena, PVEM y PT a la gubernatura de Sinaloa en 2027. La decisión llegó en un momento político que no puede ser más denso.
Qué es eso de «coordinadora» y por qué Imelda Castro ya ganó
Para entender el movimiento hay que conocer el mecanismo. La figura de coordinadora de la Defensa de la Transformación funciona como el paso previo de Morena para definir a su candidata o candidato a una gubernatura. No es candidatura formal todavía, pero en los hechos es lo mismo: quien ocupa ese rol recorre el estado, arma estructuras y llega al proceso electoral como la carta oficial del partido.
La designación fue presentada por la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, y por la presidenta de la Comisión de Elecciones, Citlalli Hernández. El anuncio se hizo en el World Trade Center de la Ciudad de México, sede habitual del partido para este tipo de actos, a las 14:00 horas del centro del país.
Castro resultó con la mayor aprobación de la militancia morenista frente al resto de aspirantes que se habían registrado el pasado 27 de junio. Así de claro.
¿Quién es Imelda Castro y qué tan cercana es a Rocha Moya?
Imelda Castro tiene 57 años y nació en Sinaloa de Leyva. Su trayectoria política arranca en 1995 con el movimiento de deudores de la banca El Barzón y suma ya tres décadas. Fue militante y dirigente del PRD en Sinaloa, diputada local en dos ocasiones, y en 2018 llegó al Senado de la República por la coalición que encabezó Morena. De hecho, en esa elección compartió fórmula con el propio Rubén Rocha Moya, con quien ganaron con más del 46% de los votos en Sinaloa.
Ahí está el elefante en la sala: sí, Castro e Imelda llegaron juntos al Senado. Pero dentro de Morena pertenecen a corrientes distintas, y varios reportes la ubican con distancia del grupo político del gobernador con licencia. Cuando fue cuestionada sobre esa cercanía al momento de inscribirse al proceso interno, Castro respondió que tanto ella como Rocha forman parte de un mismo movimiento, sin negar ni confirmar afinidad personal.
La senadora solicitó licencia a su cargo para participar en el proceso interno, cumpliendo con las reglas de equidad que exige Morena. Su lugar en el Senado quedó en manos de su suplente, Ana Francis Chiquete Elizalde.
Imelda Castro Morena Sinaloa: la sombra de Rocha y las acusaciones de EU
Imposible hablar de esta designación sin hablar del contexto que la hace urgente para Morena. El 29 de abril de 2026, la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York presentó una acusación formal contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción de «Los Chapitos». Los cargos incluyen conspiración para importar fentanilo y posesión de armas, entre otros delitos graves. Puedes revisar los detalles del caso en el sitio oficial del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Ante eso, Rocha pidió licencia. Luego regresó. Luego volvió a pedir licencia, lo que generó una crisis política mayúscula. El Congreso de Sinaloa nombró entonces como gobernadora interina a Graciela Domínguez Nava, quien ocupará el cargo hasta el 31 de octubre de 2027. Y con eso quedó claro que el «rochismo» como bloque de poder en Morena entró en modo de extinción.
Cuando Castro se registró como aspirante al proceso interno en junio, las preguntas sobre Rocha no tardaron. Ella rechazó que los señalamientos de Washington fueran una «mancha» para Morena y defendió la solidez del movimiento en Sinaloa a pesar de la coyuntura. También argumentó que las acusaciones de EU no habían debilitado el apoyo social del partido, y que las encuestas la ubicaban con ventaja frente a otros aspirantes.
La postura no sorprende: criticar de frente a Rocha tampoco era una opción políticamente rentable dentro del partido. Pero la propia presidenta Sheinbaum ya dejó claro que las prioridades de Rocha no coinciden con las del movimiento, lo que le da a Castro un margen político que no tenía antes.
Por qué te importa la designación de Imelda Castro Morena Sinaloa
Porque Sinaloa no es un estado cualquiera en el mapa político mexicano. Es la entidad que protagonizó la crisis de seguridad más mediática del sexenio de Sheinbaum, la que tiene al gobierno de Estados Unidos con la lupa encima, y donde Morena necesita demostrar que puede gobernar sin que sus operadores políticos terminen en un expediente federal en Nueva York.
La elección de 2027 en Sinaloa va a ser una de las más observadas del país. No solo por la competencia electoral, sino porque el resultado va a decir mucho sobre si la violencia y los escándalos de corrupción le pasan factura a Morena en territorios donde históricamente ha tenido dominio.
Castro llega con experiencia legislativa, distancia (relativa) del rochismo y el respaldo explícito de la dirigencia nacional. Su reto real no es ganar la candidatura —eso ya está resuelto— sino convencer a la ciudadanía sinaloense de que hay una nueva etapa, y que esa etapa no huele al mismo perfume que la anterior.
¿Qué sigue?
A partir de ahora, Castro comenzará a recorrer Sinaloa para armar la estructura territorial de Morena de cara al proceso electoral del año que viene. La governadora interina Domínguez Nava administra el estado mientras tanto, y la pugna interna dentro del morenismo sinaloense —entre quienes aún son leales a Rocha y quienes apuestan por la nueva carta— apenas empieza a definirse.
Lo que sí quedó claro hoy: Morena cerró oficialmente el capítulo Rocha Moya en Sinaloa. Otra cosa es si el capítulo Rocha Moya ha terminado de leerlos a ellos.




