Sheinbaum le pide a la FGR que cuente todo sobre el huachicol fiscal y Andy López

Sheinbaum pidió a la FGR explicar la red de huachicol fiscal que involucra a exmandos de Marina y cuyos testimonios salpican a Andy López y Adán Augusto.

La presidenta Claudia Sheinbaum le pidió este miércoles 2 de septiembre a la Fiscalía General de la República (FGR) que explique públicamente, hasta donde el proceso judicial lo permita, cómo operó la red de huachicol fiscal que involucra a exmandos de la Secretaría de Marina — y cuyos testimonios salpican ahora los nombres de Andy López Beltrán y el senador Adán Augusto López Hernández.

Qué dijo Sheinbaum sobre el huachicol fiscal

En su conferencia mañanera, Sheinbaum fue directa: «No hay nada que esconder, absolutamente nada». La mandataria sostuvo que la FGR debería presentar, como ya lo hizo en otros casos recientes, una reconstrucción completa del esquema: desde los primeros indicios entregados por el entonces secretario de Marina, José Rafael Ojeda, hasta las órdenes de aprehensión y detenciones que siguieron.

Cuando la prensa le preguntó si Ojeda ha sido llamado a declarar, Sheinbaum evitó responder directamente y remitió el asunto a la Fiscalía. El mensaje fue claro: el Ejecutivo no tiene —ni quiere tener— los expedientes en la mano. «Muchas de las investigaciones la Fiscalía no las comparte con nosotros, y qué bueno, porque la Fiscalía es autónoma», dijo.

De qué va la red de huachicol fiscal y por qué explota ahorita

El centro del escándalo es Fernando Farías Laguna, excontralmirante de la Semar y sobrino del exsecretario Ojeda Durán, quien fue detenido en Argentina en abril de 2026 y trasladado a México el 20 de agosto. Junto a él está procesado su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna. Con Fernando ya en suelo mexicano, suman 16 personas detenidas en esta trama, incluidos 12 exservidores públicos.

La investigación comenzó en 2024, cuando el almirante secretario de Marina compartió los primeros indicios con la Fiscalía. Un punto de quiebre fue el aseguramiento de alrededor de ocho millones de litros de hidrocarburo en Altamira, Tamaulipas, en marzo de 2025. La red no robaba combustible de ductos al estilo clásico: introducía gasolina y otros hidrocarburo desde Estados Unidos con documentación falsa, declarándolo como otra mercancía para evadir impuestos — el llamado huachicol fiscal.

La investigación señala que la organización involucró a 19 exintegrantes de la Secretaría de Marina, entre ellos un almirante, dos contralmirantes, dos vicealmirantes y 14 capitanes, y que sus operaciones llegaron hasta la aduana del AICM.

Y Andy López y Adán Augusto, ¿qué onda?

Aquí está el nudo político del asunto. Durante la audiencia de Farías Laguna, un testigo declaró que bastaba mencionar que un cargamento era «un tema de Andy» para detener las revisiones federales. Ese testimonio, incorporado a la carpeta de investigación de la FGR, jaló el nombre de Andrés Manuel López Beltrán —hijo de AMLO— directo al expediente.

El nombre del senador morenista Adán Augusto López Hernández también apareció en los testimonios. Además, Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad en el gobierno de Adán Augusto López como gobernador de Tabasco, ya es investigado formalmente por tráfico de huachicol.

Sheinbaum fue cuestionada específicamente sobre ambos y su respuesta fue consistente: corresponde a la FGR revisar si existen elementos que ameriten nuevas investigaciones. Ni confirmó ni descartó.

Por qué te importa el huachicol fiscal FGR

Primero, el dinero: el impacto financiero del huachicol fiscal se estima en miles de millones de pesos anuales en impuestos evadidos — plata que no llega a salud, educación ni infraestructura. Segundo, la gasolina: la disminución del contrabando ya se está reflejando en precios; distribuidores le han dicho a Sheinbaum que pueden mantener la Magna por debajo de 24 pesos por litro gracias a que hay menos combustible ilegal en el mercado.

Tercero, y lo más relevante políticamente: si los testimonios vinculan a figuras del círculo íntimo de López Obrador con una red de contrabando operada desde la Marina, eso no es un «complot de la oposición» ni un chisme de redes. Está asentado en un expediente ministerial activo. La pregunta que queda abierta es si la FGR, ahora bajo Ernestina Godoy, seguirá tirando del hilo o lo enrollará discretamente.

El contexto político: Sheinbaum entre la lealtad y la transparencia

La postura de la presidenta es una maniobra de equilibrio: se desmarca del caso apelando a la autonomía de la Fiscalía — lo cual es constitucionalmente correcto — pero al mismo tiempo pide más transparencia, lo que le da una coartada frente a la oposición que la acusa de querer tapar a Andy y a Adán Augusto. No es la primera vez que Sheinbaum tiene que navegar entre figuras incómodas de su propio bloque político; ya lo vimos con Rocha Moya en Sinaloa, donde la mandataria también tuvo que marcar distancia pública de un aliado problemático.

Lo que no dice Sheinbaum, pero está implícito: si la FGR tiene los elementos y no actúa, el costo político lo paga ella. Y si actúa contra figuras del obradorismo duro, el costo interno también lo paga ella. No hay salida cómoda.

Qué sigue

La pelota está en la cancha de la FGR de Ernestina Godoy. Sheinbaum ya dio la señal pública de que quiere una presentación formal del caso. El Segundo Informe de Gobierno ya reportó 9,459 carpetas de investigación, 859 personas detenidas y 307 vinculadas a proceso por delitos relacionados con hidrocarburos entre septiembre de 2025 y junio de 2026 — el gobierno tiene interés en presumir resultados en este frente.

Lo que nadie ha respondido todavía: si Andy López o Adán Augusto serán citados formalmente. Mientras eso no pase, el expediente seguirá siendo la bomba de tiempo más incómoda del fin del primer año de gobierno de Sheinbaum.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *