Farías ya está en El Altiplano: lo que Sheinbaum reveló de su red de combustible robado

Sheinbaum confirmó que Farías tenía una red de distribución de combustible de contrabando con exmandos de Marina, empresarios y personas en EU. Ya está en

El excontralmirante Fernando Farías Laguna ya está en México, preso en El Altiplano, y la presidenta Claudia Sheinbaum no dejó lugar a dudas: el exmando naval ‘tenía una red para distribuir combustible de contrabando’ que involucra a exmandos de Marina, empresarios y personas en Estados Unidos, algunas con solicitud de extradición. Esto es el huachicol fiscal en su versión más sofisticada.

¿Qué es el huachicol fiscal y por qué importa?

No es el huachicol que conoces de pipas y cubetazos en carretera. El huachicol fiscal es un esquema mucho más complejo: se importan hidrocarburos desde Estados Unidos haciéndolos pasar por otro tipo de producto para evadir el pago de impuestos, específicamente el IEPS. El resultado: combustible barato que entra al mercado mexicano compitiendo ilegalmente con Pemex y dejando un agujero enorme en las finanzas públicas.

La propia Sheinbaum lo resumió así en una conferencia: «Por eso lleva tanto tiempo la investigación, no es detuvimos estos ferrotanques sino toda la red vinculada». Quienes ingresan el combustible, quienes lo almacenan y quienes lo venden en gasolineras forman una cadena que la FGR lleva meses desenredando.

El huachicol fiscal de Farías: buques, trenes y mandos navales

La investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) tiene dos grandes vertientes: un buque asegurado en Tampico en marzo de 2025, y vagones de ferrocarril cruzando la frontera norte cargados de combustible disfrazado. Dos rutas, un mismo negocio.

En el centro del escándalo están Fernando Farías Laguna y su hermano Manuel Roberto Farías Laguna, conocidos internamente como ‘Los Primos’. Ambos eran exmandos navales de alto rango y son sobrinos políticos del exsecretario de Marina, almirante Rafael Ojeda Durán. Según las investigaciones, habrían aprovechado sus cargos para tomar el control de áreas clave de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), gestionando nombramientos estratégicos para facilitar el paso ilegal de combustible en las aduanas marítimas del país.

La FGR vincula el expediente con 31 buques que habrían descargado combustible de contrabando en las aduanas de Altamira y Tampico entre abril de 2024 y marzo de 2025. La afectación económica documentada en solo un circuito de la red alcanzó los 301 millones de pesos en un año.

La fuga, el pasaporte falso y el regreso a México

Fernando Farías fue declarado prófugo de la justicia militar en abril de 2026 y dado de baja del Servicio Activo de la Armada. Escapó de México escondiéndose primero en un rancho en Sonora, luego cruzó a Argentina usando un pasaporte guatemalteco apócrifo bajo el nombre de Luis Lemus Ramos.

No le duró mucho el anonimato. La Policía Federal Argentina lo detuvo el 23 de abril de 2026 en el barrio de Palermo, Buenos Aires, gracias a una ficha roja de Interpol que lo buscaba en 192 países. Desde ese momento comenzó una batalla legal: su defensa peleó la extradición, Farías pidió asilo político alegando represalias, y el FBI y la DEA se involucraron directamente para impulsar su entrega.

El desenlace: México se desistió del proceso formal de extradición, Argentina le negó el asilo, y Farías fue deportado en un avión militar de la Armada de México (Gulfstream G450, matrícula AMT-205) en la madrugada del 21 de agosto de 2026. El traslado lo coordinaron FGR, Marina, SSPC y SRE con apoyo de Estados Unidos y Argentina. Apenas aterrizó, fue trasladado directo a El Altiplano, la prisión de máxima seguridad en Almoloya de Juárez, Estado de México. Una jueza de control ya le dictó prisión preventiva oficiosa.

Puedes leer el contexto completo de cómo se gestó su deportación en nuestra nota: Argentina autoriza deportación de Fernando Farías a México durante visita de Harfuch.

Por qué te importa el huachicol fiscal

Directo: esto no es un escándalo de militares corruptos aislado. Es una red que involucra a empresas fachada, agentes aduanales, operadores logísticos, empresarios y personas en Estados Unidos. Sheinbaum confirmó que hay implicados con solicitud de extradición activa desde Washington. El Departamento del Tesoro de EE.UU. ya sancionó a dos mexicanos y nueve empresas vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por su presunto rol en este mismo esquema de contrabando.

El huachicol fiscal le cuesta dinero al Estado mexicano que debería ir a educación, salud, infraestructura. Y lo más perturbador de este caso: no fueron criminales de bajo perfil los que lo operaron, sino exmandos de la Marina con acceso a aduana y protección institucional. Eso habla de qué tan profunda puede ser la corrupción estructural en México.

El gobierno presume avances: de marzo de 2025 a agosto de 2026, las autoridades inhibieron 37 intentos de contrabando y aseguraron más de 12.4 millones de litros de combustible ilegal. Sheinbaum dice que el huachicol fiscal está «prácticamente terminado». Pero todavía hay piezas sueltas: otro señalado clave, ‘El Capitán Sol’, tiene una orden de aprehensión que un juez federal dejó sin efecto recientemente.

Lo que sigue en el caso Farías

Farías Laguna enfrenta cargos de delincuencia organizada, huachicol fiscal y lavado de dinero. Su hermano Manuel Roberto lleva meses en El Altiplano y también tiene proceso abierto. La FGR sigue abierta la investigación para ir por más integrantes de la red, incluyendo a empresarios y personas en Estados Unidos.

Este caso ya es el mayor escándalo de corrupción institucional del sexenio de Sheinbaum. La pregunta que nadie en el gobierno quiere responder con claridad es cuánto tiempo sabían los altos mandos de Marina de lo que pasaba en sus propias aduanas antes de que la red se hiciera pública. Esa parte de la historia todavía está incompleta.