El homicidio doloso en México registró su nivel más bajo en once años durante julio de 2026: 42.5 casos diarios en promedio, frente a los 86.9 con los que arrancó el gobierno de Claudia Sheinbaum en septiembre de 2024. La reducción acumulada es del 51% en apenas 22 meses, según el reporte presentado este martes 11 de agosto por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Qué pasó y cómo se mide el homicidio doloso en México
En la mañanera del 11 de agosto, Marcela Figueroa Franco, titular del SESNSP, presentó las cifras de incidencia delictiva con corte al 31 de julio. El dato central: el país pasó de 86.9 homicidios dolosos diarios —promedio de septiembre de 2024— a 42.5 en julio de 2026. Son 44 muertes violentas menos cada día.
Ojo con cómo leer esto: el 51% no significa que la mitad de los crímenes del sexenio desaparecieron. Es una comparación entre el promedio diario al inicio de la administración y el de julio pasado. El punto de partida y el punto de llegada, nada más. Lo que sí es un hecho verificable: julio 2026 fue el mes de julio con menos homicidios dolosos desde 2015, cuando el promedio rondaba los 49.6 casos diarios.
El contexto histórico del homicidio doloso en México que nadie te explica
Para entender qué tan relevante es este número hay que ver la película completa. El peor mes en la historia reciente fue julio de 2018, con un promedio de 99.2 homicidios diarios. Desde entonces la tendencia es a la baja, aunque con muchos tropiezos: con Felipe Calderón el promedio diario subió 148%, con Peña Nieto creció otro 42%, y con AMLO apenas bajó 9%. La caída actual, si se sostiene, sería la más pronunciada en décadas.
Figueroa también reportó que el promedio diario de delitos de alto impacto bajó 33% respecto a octubre de 2024, y que el robo de vehículo con violencia cayó también un 51% en el mismo periodo.
Dónde se concentra la violencia: los estados que jalan para abajo
El promedio nacional suena bien, pero la violencia no está repartida igual. Siete estados concentran el 49% de todos los homicidios registrados de enero a julio de 2026:
- Guanajuato – 8.6% del total nacional (884 casos)
- Baja California – 8.2% (843 casos)
- Chihuahua – 8.1%
- Sinaloa – 7.1% (735 casos)
- Estado de México – 6.0% (618 casos)
- Guerrero – 5.6% (579 casos)
- Morelos – 5.5% (563 casos)
Sin embargo, el gobierno destaca que incluso en esos estados prioritarios hay caídas importantes: Guanajuato bajó 76% desde su pico de febrero de 2025; Guerrero cayó 61% desde septiembre de 2024; Estado de México bajó 59% y Sinaloa 52% desde el máximo que registró en junio de 2025, en plena guerra interna del Cártel de Sinaloa. En total, 30 de los 32 estados reportan reducciones al comparar enero-julio de 2026 con el mismo periodo de 2025.
Por qué te importa el homicidio doloso en México si no vives en esas zonas
Primero, porque aunque no estés en Culiacán ni en Celaya, el nivel de violencia en el país afecta todo: inversión, turismo, calidad de vida y las políticas públicas que llegan —o no llegan— a tu colonia. Segundo, porque estos números alimentan decisiones de presupuesto: si baja el homicidio, el gobierno puede (o debería) destinar más recursos a prevención, educación y oportunidades para jóvenes.
En esa línea, Sheinbaum mencionó programas dirigidos a juventudes como ancla de la estrategia: Jóvenes Unen al Barrio, Boxeando por la Paz y Jóvenes Construyendo el Futuro, además de la ampliación de lugares en preparatoria de 200 mil a 400 mil. La apuesta es que si hay más rutas legales de futuro, hay menos reclutamiento para el crimen organizado. No es nueva, pero los números al menos no la contradicen hoy.
La tendencia en la capital también va en esa dirección: los homicidios en la CDMX bajaron 16.4% según datos del Inegi reportados por la SSC, lo que refuerza un patrón que parece más estructural que coyuntural.
La otra cara: lo que el gobierno no resuelve con un porcentaje
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, fue el más cauto de la mesa: «el trabajo no está terminado», dijo, reconociendo que hay regiones y delitos que siguen requiriendo atención permanente. Y tiene razón en bajarse del podio antes de tiempo.
El dato del 51% es real y es verificable en la base oficial del SESNSP, pero hay preguntas que el porcentaje no responde: ¿cuántas víctimas siguen sin justicia? ¿Cuántos homicidios quedan sin registrar? ¿La baja es sostenible o depende de eventos específicos, como la neutralización de líderes del CJNG en febrero? El contexto importa tanto como la cifra.
Lo que sí podemos decir: 42.5 homicidios diarios en México siguen siendo 42.5 demasiados. El avance es real. La normalización, no.




