El examen UNAM 2026 ya era polémico desde que se aplicó en línea por primera vez. Ahora la institución dio un paso sin precedente: suspendió indefinidamente las inscripciones de nuevo ingreso a todas sus licenciaturas mientras una comisión técnica revisa si el proceso de selección fue o no un desastre.
¿Qué pasó exactamente con el examen UNAM 2026?
El 17 de julio, la UNAM publicó los resultados del Concurso de Selección de Ingreso a Licenciatura para el ciclo 2026-2027. En ese momento, 21 mil 962 aspirantes habían sido admitidos en alguna de las 134 carreras disponibles. Hasta ahí, todo normal.
El problema apareció cuando analistas independientes y creadores de contenido comenzaron a cruzar los datos históricos. Lo que encontraron fue difícil de ignorar: la proporción de aspirantes con más de 100 aciertos saltó de un promedio histórico del 9% a casi el 30% en esta convocatoria. En Medicina, carrera emblema de la UNAM, las calificaciones perfectas pasaron de 2 en 2025 a 9 en 2026, según análisis independientes.
Las sospechas apuntaron rápido a un factor: este fue el primer año en que el examen se aplicó completamente en línea, entre el 16 de mayo y el 7 de junio de 2026. Y con eso vino la pregunta que nadie quería hacer: ¿cuántos usaron inteligencia artificial para pasarlo?
La IA en el cuarto de examen: el problema que la UNAM no pudo controlar
No fue solo una sospecha silenciosa. En redes sociales circularon testimonios de aspirantes que presumían haber usado IA para resolver el examen y llegaron a burlarse de quienes no lo hicieron. La UNAM, por su parte, reconoció que su sistema de vigilancia en línea no pudo detectar con eficacia todas las conductas irregulares.
Carreras de alta demanda como Medicina, Ingeniería en Computación y Psicología llegaron a requerir puntajes de entre 105 y 111 aciertos sobre 120 para ser admitido, niveles que históricamente no existían. Eso dejó fuera a estudiantes que en cualquier otro año habrían conseguido un lugar.
Entre las irregularidades también se documentaron posibles casos de suplantación de identidad y apoyo externo para resolver el examen. Ya desde la primera jornada de aplicación, 498 aspirantes fueron bloqueados del sistema por capturar fotos de las preguntas, compartirlas en redes o usar dispositivos no permitidos.
La respuesta institucional: frenar todo
El rector Leonardo Lomelí Vanegas actuó el 21 de julio al ordenar la integración de una Comisión Técnica multidisciplinaria y la elaboración de un informe especial sobre el proceso. Cuatro días después, la universidad anunció lo que muchos no esperaban: la suspensión provisional de todos los trámites de inscripción para el ciclo 2026-2027/1, incluyendo la entrega de documentos.
Esos trámites estaban programados para comenzar el lunes 27 de julio. Ahora nadie sabe cuándo van a arrancar. La UNAM no ha dado una nueva fecha. Lo único que confirmó es que la pausa durará hasta que la Comisión Técnica entregue sus conclusiones y recomendaciones. Puedes seguir las actualizaciones en el portal oficial de admisión de la UNAM.
Los números que pusieron en alerta a la UNAM
Antes de llegar a la suspensión total de inscripciones, la universidad ya había tomado medidas parciales que dan la dimensión del problema:
- Canceló el proceso de ingreso de aproximadamente 3,174 aspirantes, el 2% del total.
- Suspendió la revisión presencial de más de 1,000 exámenes por inconsistencias graves.
- Interpuso una denuncia penal por las irregularidades detectadas.
El exconsejero presidente del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Eduardo Backhoff Escudero, ya había pedido públicamente una auditoría al proceso al señalar que la distribución de los aciertos era estadísticamente atípica.
¿Por qué te importa el examen UNAM 2026?
Si estás en bachillerato, si tienes un hermano o amigo que presentó el examen, o simplemente si te interesa la educación pública en México, esto te afecta directamente. La UNAM es la universidad más grande del país y su proceso de admisión es uno de los más competidos: más de 158 mil aspirantes participaron en esta edición.
Lo que está en juego no es solo quién entra o quién no. Es la validez de todo el proceso. Si la comisión técnica concluye que hubo fraude masivo, la institución tendrá que decidir qué hace con los aceptados: ¿los mantiene, los reprueba, los vuelve a examinar? Ninguna opción es fácil ni rápida. Y mientras tanto, decenas de miles de jóvenes están en pausa, sin fecha, sin certeza.
Este caso además no es un fenómeno aislado. La pregunta de cómo evaluar honestamente en la era de la inteligencia artificial es un problema global que las instituciones educativas todavía no saben cómo resolver. La UNAM lo aprendió de la peor manera: en vivo, con 158 mil personas observando. Y a propósito, no es la primera vez este año que una crisis con dimensiones nacionales pilla desprevenidas a nuestras instituciones: mientras la UNAM intenta salvar su proceso de admisión, en las costas del país otra emergencia sin solución clara lleva meses acumulándose, como documentamos en nuestra nota sobre las playas de México y su crisis de sargazo.
La UNAM tiene una oportunidad real de hacer algo que pocas instituciones mexicanas hacen: ser transparente, publicar los resultados de la revisión y tomar decisiones con criterio técnico, no político. Eso solo va a pasar si la presión ciudadana no baja. Mantente al tanto.




