UNAM aplicará examen presencial para validar quién sí se lo sabe

La UNAM aplicará un examen de control presencial para verificar el examen UNAM 2026 tras el escándalo por uso de IA. Así funciona y a quién afecta.

El examen UNAM 2026 entró en su capítulo más tenso: la Comisión Técnica para la Revisión del Proceso de Ingreso recomendó este 31 de julio aplicar una prueba de control presencial para verificar quiénes realmente se ganaron su lugar en la universidad más grande de América Latina, tras un escándalo sin precedentes por el uso de inteligencia artificial en el primer concurso de selección 100% en línea de la historia de la institución.

Qué decidió la UNAM sobre el examen UNAM 2026

La resolución tiene cuatro puntos concretos. Primero, la UNAM verificará los resultados del examen original a través de una prueba de control. Segundo, convocará tanto a quienes ya recibieron aviso de selección como a quienes obtuvieron un puntaje igual o superior al mínimo histórico de ingreso entre 2021 y 2026 para su programa, plantel y modalidad. Tercero, el examen de control se aplicará de forma presencial, con versiones distintas para cada turno. Cuarto, los lugares de ingreso se asignarán a partir del resultado de esa nueva prueba, no del examen en línea original.

En otras palabras: si pasaste en línea pero no puedes demostrarlo en papel y con vigilancia física, tu lugar está en riesgo. Y si no pasaste pero tus aciertos igualaban el corte histórico, todavía tienes una oportunidad real.

Por qué hay una crisis en el examen UNAM 2026

Todo empezó cuando la universidad apostó por la modalidad digital. Por primera vez en su historia, el Concurso de Selección de Ingreso a Licenciatura 2026 se aplicó 100% en línea, del 23 de mayo al 10 de junio, con vigilancia de inteligencia artificial que monitoreaba cámara, micrófono y comportamiento de cada aspirante. La promesa era democratizar el acceso: ya no había que trasladarse a Ciudad de México.

El problema es que el mismo formato abrió una brecha enorme. Cuando salieron los resultados el 17 de julio, las alarmas se dispararon: puntajes mínimos de carreras de alta demanda como Medicina se dispararon, aparecieron calificaciones perfectas en volúmenes atípicos y la proporción de aspirantes con 100 aciertos o más se triplicó respecto a años anteriores. La conclusión que empezó a circular en redes era obvia: alguien usó ChatGPT —u otras herramientas de IA generativa— para responder en tiempo real.

La UNAM reaccionó rápido. Suspendió las inscripciones de nuevo ingreso, presentó una denuncia penal contra personas y empresas que ofrecieron servicios fraudulentos para pasar el examen, y el rector Leonardo Lomelí Vanegas instaló la Comisión Técnica. Su argumento fue claro: «No podemos permitir que el acceso a la Universidad se vea afectado por aquellos aspirantes que pudieron tener algún tipo de ayuda».

Si quieres el hilo completo de cómo escaló esta crisis, puedes leer nuestra nota sobre la suspensión de inscripciones y la revisión del proceso de selección.

Quién entra al examen de control del examen UNAM 2026

Aquí está el detalle que más importa. No es un examen para todos los 158,712 aspirantes que presentaron la prueba original. El universo es más acotado: los que ya recibieron su aviso de selección (es decir, los que pasaron), más quienes alcanzaron el puntaje histórico mínimo de ingreso aunque hayan quedado fuera, porque la comisión reconoce que algunas personas legítimas pudieron haber sido desplazadas precisamente por el fraude.

Ese segundo grupo es el dato más interesante de la resolución: la UNAM está admitiendo, implícitamente, que el fraude pudo haber empujado hacia arriba el corte y dejado fuera a gente que sí se lo sabía.

Por qué te importa el examen UNAM 2026

Porque esto no es solo un problema burocrático de una universidad. Es la primera gran prueba de cómo las instituciones mexicanas van a responder cuando la IA rompe los filtros que separan oportunidades reales de trampas digitales. La UNAM tiene más de 360,000 estudiantes de licenciatura y es la principal puerta de entrada a la educación superior pública del país. Lo que decida aquí va a marcar precedente para el resto de las universidades públicas y privadas que están evaluando o ya usan exámenes en línea.

Además, hay decenas de miles de familias con todo detenido: inscripciones pausadas, calendarios rotos, incertidumbre sobre si el lugar que se ganó sigue siendo válido. No es abstracto.

Para seguir la discusión sobre qué modelo de examen debe imponerse hacia adelante, lee también nuestra cobertura de las protestas de aspirantes que exigen volver al formato presencial.

Lo que sigue: fechas y canales oficiales

La UNAM no ha publicado aún la fecha exacta del examen de control presencial. Lo que sí es oficial: cualquier actualización se publicará únicamente en la página oficial de la DGAE (dgae.unam.mx) y en los boletines de la Dirección General de Comunicación Social. Si te llegó algo por WhatsApp o viste una imagen en redes con fechas, ignórala: la UNAM ya desmintió comunicados falsos que circularon la semana pasada.

Lo que está claro es que la universidad tiene prisa. La comisión señaló que el examen de control debe realizarse «a la brevedad» para reducir el impacto en el calendario escolar del ciclo 2026-2027. El tiempo corre y miles de jóvenes esperan saber si el lugar que creyeron tener todavía es suyo.

Reflexión

La UNAM apostó por modernizarse y le salió cara. No porque la tecnología sea mala en sí, sino porque un proceso masivo que estrena formato sin los blindajes suficientes siempre va a tener puntos ciegos. La pregunta real no es si habrá examen presencial de control —ya la hay—, sino qué aprende la institución de esto para los próximos ciclos. Porque la IA no va a desaparecer, y los exámenes en línea tampoco. Lo que tiene que cambiar es la ingenuidad de pensar que la vigilancia algorítmica sola puede con todo.