Sin pasaporte doble: Diputados van por prohibir la doble nacionalidad

La reforma de doble nacionalidad reforma constitucional avanza en San Lázaro: aplica desde 2028 y no toca a quienes ya están en el cargo. Te explicamos

La Cámara de Diputados dio luz verde en comisión a una reforma constitucional que prohíbe la doble nacionalidad para quienes quieran ser Presidenta o Presidente de México, gobernador de cualquier estado o Jefe o Jefa de Gobierno de la Ciudad de México. El dictamen ya está publicado y el pleno podría votarlo antes de que acabe septiembre.

¿Qué dice exactamente la reforma constitucional de doble nacionalidad?

La iniciativa, enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum el 27 de agosto, propone modificar tres artículos de la Constitución: el 82, el 116 y el 122. La regla es sencilla pero tiene dientes: si quieres registrarte como candidata o candidato a cualquiera de esos tres cargos ejecutivos, tienes que ser mexicano o mexicana por nacimiento y no tener ni adquirir otra nacionalidad.

¿Ya tienes otra nacionalidad? Puedes renunciar a ella antes de pedir tu registro de candidatura y listo, problema resuelto. Pero si llegas al cargo y después intentas usar un pasaporte extranjero, ejercer derechos políticos en otro país o acogerte a protección diplomática de otra nación, eso se considera violación constitucional y tiene consecuencias en términos del Título Cuarto de la Constitución (el de responsabilidades de servidores públicos y juicio político).

El dictamen recibió el folio interno CPC-I-709-26 y fue denominado formalmente «Nacionalidad Única para el Ejercicio de la Titularidad de los Poderes Ejecutivos Federal y Locales». Puedes consultar la actividad legislativa de la Comisión de Puntos Constitucionales directamente en el portal oficial de la Cámara de Diputados.

¿Cómo avanzó el dictamen y qué sigue?

La Comisión de Puntos Constitucionales aprobó el dictamen el 8 de septiembre de 2026 con 26 votos a favor de Morena, PT y PVEM, y 5 en contra de PRI y Movimiento Ciudadano. El PAN directamente se salió de la sesión antes de la votación, en señal de protesta.

El dictamen ya fue remitido a la Mesa Directiva de San Lázaro. El coordinador de Morena, Ricardo Monreal, anticipó que el pleno podría votar entre el 21 y 23 de septiembre. Si los diputados lo aprueban con mayoría calificada (dos tercios), el proyecto pasa al Senado. Y si el Senado también lo avala, necesita la ratificación de al menos 17 congresos estatales para convertirse en reforma constitucional vigente.

Esto es importante: la aprobación en comisión no la convierte en ley todavía. Falta el proceso completo.

¿Por qué te importa la doble nacionalidad reforma constitucional?

Porque toca directamente la pregunta de quién puede —o no puede— aspirar a los cargos más poderosos del país. México tiene millones de connacionales en el exterior, muchos de ellos con doble nacionalidad, que mandan remesas, votan desde el extranjero y tienen vínculos profundos con el país. La reforma no les quita el voto ni su ciudadanía, pero sí cierra la puerta a quienes, con dos pasaportes, quieran llegar a la silla presidencial o a una gubernatura.

El argumento del oficialismo es de lealtad: «la lealtad tiene que ser con la nación y con el pueblo de México de manera absoluta», dijo un diputado de Morena durante el debate. La contraparte de la oposición apunta a que nadie elige dónde nace ni de quién es hijo, y que la medida castiga una condición que la propia Constitución mexicana permite desde 1997.

Hay además un antecedente histórico que circuló en el debate: Vicente Fox pudo competir por la Presidencia en 2000 pese a que su madre era de nacionalidad española. La reforma, de aprobarse, cerraría ese tipo de situaciones de forma explícita.

Los transitorios: ¿a quién afecta y desde cuándo?

Aquí está el detalle más importante y el que más debate genera. El dictamen tiene una cláusula de no retroactividad muy clara: las nuevas reglas serán aplicables a partir del proceso electoral de 2028 y no incluye a quienes se encuentren en ejercicio de los cargos a la fecha en que entre en vigor. En cristiano: nadie en funciones hoy tendría que renunciar a nada.

Además, una vez publicado el decreto, el Congreso tendrá 90 días naturales para adaptar la Ley de Nacionalidad y la legislación electoral. Las legislaturas locales también tendrán que armonizar sus constituciones y leyes electorales en ese mismo plazo.

La oposición y la reforma constitucional de doble nacionalidad: ¿qué dijeron?

El PAN calificó la iniciativa de «inconstitucional» y denunció que fue «dictaminada al vapor», sin consultas ciudadanas, sin parlamento abierto, sin escuchar a organizaciones de migrantes ni a especialistas en derechos humanos. Los legisladores de Movimiento Ciudadano argumentaron que tener una segunda nacionalidad no significa tener la mitad del compromiso con México.

La bancada panista señaló que la propuesta afecta los derechos políticos que las comunidades migrantes ganaron en las últimas dos décadas. En 2025, los migrantes enviaron más de un billón 200 mil pesos en remesas, recordó la diputada Noemí Luna durante el debate.

No es un debate menor. Es la pregunta de si la lealtad a un país se mide en el color del pasaporte que cargas o en las decisiones que tomas desde el poder. Y esa discusión, en una México cada vez más conectado con su diáspora, apenas empieza. Para saber cómo se mueven los equilibrios de poder en San Lázaro, basta ver lo que pasó recientemente en esa misma Cámara: el asesinato del diputado de Morena Zenyazen Escobar recordó que la política mexicana opera en capas que no siempre se ven desde el hemiciclo.

Lo que sigue: esperar la semana del 22 de septiembre para ver si el pleno tiene los votos. Si los tiene, el debate se traslada al Senado. Si no, la reforma se enfría. Pero la discusión sobre quién «merece» gobernar México ya está sobre la mesa y no se va a ir fácil.