Sheinbaum le dice a Morena: Bugarín debe soltar su pasaporte gringo

Sheinbaum exige que Bugarín renuncie a su doble nacionalidad para buscar la gubernatura de Nayarit. Todo sobre la reforma y sus contradicciones internas.

La presidenta Claudia Sheinbaum dejó en claro este miércoles que la doble nacionalidad y las candidaturas a grandes cargos ya no van de la mano: Jasmine Bugarín, senadora con licencia del PVEM y precandidata de la 4T a la gubernatura de Nayarit, tendrá que renunciar a su ciudadanía estadounidense si quiere competir. El tema explotó en la mañanera de Palacio Nacional y puso en evidencia una contradicción incómoda dentro del propio bloque gobernante.

Qué pasó en la conferencia

Durante su conferencia matutina del 30 de septiembre, Sheinbaum fue cuestionada directamente sobre Bugarín, quien nació en California en 1986 y fue registrada en el Registro Nacional de Población bajo la categoría de «Nacida en el Extranjero» en 2013. La respuesta de la presidenta fue corta y sin rodeos: «Sí, a su otra nacionalidad», dijo cuando le preguntaron si la aspirante tendría que renunciar a ella.

Pero la cosa se complicó ahí mismo. Cuando le señalaron que Bugarín nació en territorio estadounidense —lo que implica una situación distinta a simplemente tener una segunda nacionalidad adquirida—, Sheinbaum frenó: «No sé cómo sea la Constitución de Nayarit», dijo, y leyó una tarjeta de apoyo que le informó en ese momento que el artículo 62 de la Constitución de Nayarit exige que el gobernador o gobernadora sea «ciudadano mexicano por nacimiento, hijo de padres mexicanos, nativo del Estado o con vecindad efectiva».

Y ahí la presidenta se lavó las manos: «Que lo aclare Morena, yo no tengo por qué andar aclarando». Dicho y hecho.

La reforma de doble nacionalidad que lo desató todo

El contexto importa: el martes 29 de septiembre, el Senado aprobó con 86 votos a favor y 43 en contra la reforma constitucional que establece la nacionalidad mexicana única como requisito para quien quiera ser presidente, gobernador o gobernadora, o jefa/jefe de Gobierno de la Ciudad de México. La reforma modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución.

Lo que dice la nueva norma es claro: si tienes otra nacionalidad y quieres uno de esos cargos, la renuncias antes de pedir tu registro como candidato. No hay de otra. Toda la oposición —PAN, PRI y Movimiento Ciudadano— votó en contra, junto con un senador del PVEM. El argumento: la medida restringe derechos políticos de millones de mexicanos con doble nacionalidad.

Importante: la reforma aún no es constitución vigente. Debe ser avalada por la mayoría de los congresos locales y publicarse en el Diario Oficial. Además, su régimen transitorio establece que entraría en vigor a partir del proceso electoral de 2028, lo que técnicamente significa que no aplicaría obligatoriamente para la elección de Nayarit en 2027.

Por qué la doble nacionalidad de Bugarín es un problema político (aunque no legal aún)

Aquí está la paradoja que nadie en Morena quiso ver venir: el mismo partido que impulsó la reforma de nacionalidad única —apoyada por el PVEM y el PT— designó como su abanderada en Nayarit a Jasmine Bugarín, senadora del PVEM nacida en el Hospital East Los Angeles Doctors, California. El señalamiento se cayó de obvia.

Ante la presión, la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, había anunciado un día antes que Bugarín se comprometió a iniciar los trámites para renunciar a su nacionalidad estadounidense. Y la propia Bugarín lo confirmó. Voluntariamente, sin obligación legal inmediata, pero con la presión política a tope.

Esto habla de algo más grande: el INE y las autoridades electorales van a tener que definir, cuando llegue el momento, cómo aplican estas reglas en casos como el de Bugarín, donde el lugar de nacimiento añade una capa extra de complejidad más allá de simplemente «tener dos pasaportes».

La pregunta que Morena no ha respondido bien

Sheinbaum aclaró que la reforma no prohíbe la doble nacionalidad para los mexicanos en general. Cualquier ciudadano puede tener las nacionalidades que quiera. El candado aplica únicamente a quien quiera presidir el Ejecutivo federal, una entidad o la CDMX. En sus palabras: «Los presidentes de México solo pueden tener una bandera».

Pero la oposición y parte de la comunidad mexicana en el extranjero no están conformes. La American Society of Mexico (AmSoc) rechazó la reforma al considerar que discrimina a ciudadanos con doble nacionalidad que, por su historia migratoria o familiar, tienen vínculos profundos con México. El argumento: tener otro pasaporte no te hace menos mexicano.

Es un debate que no se va a cerrar pronto, especialmente con elecciones de gobernadores en 2027 y la presidencial en 2030 en el horizonte. Y mientras tanto, el partido que levantó la bandera de la soberanía nacional tiene que explicar por qué su candidata en Nayarit nació en Los Ángeles. La narrativa se les complicó.

Por qué te importa la doble nacionalidad de candidatos

Si tienes familia en Estados Unidos, si naciste allá o si conoces a alguien en esa situación, esto te toca directamente. La reforma no te quita tu doble nacionalidad como ciudadano de a pie, pero sí define quién puede y quién no puede aspirar a gobernar tu estado o el país.

Y el caso Bugarín muestra que la línea entre lo político y lo legal puede volverse muy borrosa muy rápido. ¿El verdadero filtro va a ser legal o va a ser de imagen? Por lo que se vio hoy en la mañanera, parece que la presión pública ya está haciendo el trabajo que la ley todavía no hace.

Este tipo de reformas también tienen consecuencias para el debate más amplio sobre las lealtades y los vínculos de funcionarios mexicanos con el extranjero, un tema que no deja de generar tensión en la relación bilateral con Estados Unidos.

La pelota está en la cancha de Morena, de Nayarit y, en última instancia, de los congresos locales que tienen que ratificar —o no— esta reforma. Lo que sí es seguro: el debate sobre quién puede gobernar México apenas está calentando motores. Y casos como el de Bugarín van a seguir llegando.

¿Conoces a alguien que tenga doble nacionalidad y esté pensando en meterse a la política? Cuéntanos. Este debate nos incumbe a todos.

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