Cae el vocero de Alito: empresas fantasma, $36 mdp y el hermano en la jugada

El exvocero de Alito Moreno fue detenido por el presunto desvío de $36 mdp en Campeche. Ya son dos arrestados y el hermano del líder del PRI aparece en la

El cerco sobre el universo político de Alejandro «Alito» Moreno Cárdenas se sigue cerrando. El martes 11 de agosto, la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de Campeche (FECCECAM) detuvo a Carlos Alberto Medina Hernández, exdirector de Comunicación Social del gobierno campechano, señalado como pieza clave en un presunto desvío en Campeche de al menos 36 millones de pesos durante el periodo en que Alito gobernó el estado. El escándalo ya tiene dos detenidos y apunta directo al círculo más cercano del líder nacional del PRI.

Quién es quién en este desvío de Alito Moreno en Campeche

Medina Hernández era el hombre que controlaba la llave del gasto en comunicación del gobierno de Alito: la Unidad de Comunicación Social, desde donde fluían contratos con medios, televisoras y agencias. Fue detenido la noche del martes a las 21:48 horas en la colonia Barrio de Guadalupe, en San Francisco de Campeche, por elementos de la Policía Ministerial estatal. Quedó ingresado al Centro de Reinserción Social San Francisco Kobén en espera de su audiencia inicial.

Pero no fue el primero en caer esa semana. El lunes 10 de agosto, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) detuvo en la colonia Mixcoac, Ciudad de México, a Luis Antonio Espinosa Campos, contador y representante legal de empresas vinculadas con Emigdio Gabriel Moreno Cárdenas —hermano de Alito— y fue trasladado vía aérea a Campeche para enfrentar los mismos cargos.

La investigación de la FECCECAM señala que ambos habrían operado Empresas que Facturan Operaciones Simuladas (EFOS) —lo que coloquialmente se conoce como «empresas fantasma»— para drenar recursos públicos hacia compañías privadas sin que existiera evidencia suficiente de servicios realmente prestados.

Mayavisión: la televisora en el centro del desvío de Alito en Campeche

El hilo que conecta a los dos detenidos pasa por una empresa: Mayavisión, cuyo nombre legal es Difusora de Comunicación del Sureste S.A. de C.V. Espinosa Campos aparece como accionista y administrador único de esa televisora, que habría recibido contratos de publicidad oficial durante el gobierno de Alito. La Oficina de Comunicación Social realizó pagos que las autoridades cifran en alrededor de 97 millones de pesos a Mayavisión, aunque el monto sobre el que se construye la imputación penal por peculado alcanza los 36 millones de pesos.

El detalle que llama la atención: Espinosa Campos administraba la televisora campechana desde su despacho en Mixcoac, CDMX. Las autoridades afirman que no se localizaron respaldos documentales o materiales suficientes de los servicios supuestamente contratados. Dicho de otro modo: se pagó mucho dinero y nadie sabe bien qué se recibió a cambio.

Espinosa Campos también aparece como representante legal de al menos nueve compañías, varias de ellas vinculadas directamente a empresas creadas por el hermano del líder priista. Su conexión con la familia Moreno Cárdenas no era casual ni marginal.

Por qué te importa el desvío de Alito Moreno en Campeche

Porque esto no es solo un pleito de políticos viejos. Es plata tuya y mía —recursos públicos del estado— que presuntamente se fue a empresas que existían sobre papel pero no en los hechos. Las EFOS o empresas fantasma son uno de los mecanismos de corrupción más documentados en México: una empresa «presta» servicios al gobierno, cobra, y nadie puede mostrar qué entregó realmente. El SAT lleva años combatiendo este esquema en el sector privado; que aparezca en comunicación gubernamental no es nueva información, pero sí confirma un patrón.

Además, Alito no es un personaje cualquiera: es el presidente nacional del PRI y senador con fuero. La Fiscalía de Campeche investiga hechos de su gobierno pero —por ahora— los detenidos son sus colaboradores y el contador de su hermano. La pregunta que nadie ha podido responder formalmente es hasta dónde suben las líneas de investigación.

El historial: Alito lleva años en el ojo del huracán

Este caso no surge de la nada. Alejandro Moreno gobernó Campeche entre 2015 y 2019 y desde entonces acumula señalamientos de corrupción, audios filtrados y disputas legales. En el ámbito electoral, el Instituto Nacional Electoral ya le ha metido mano: te contamos cómo el INE ordenó a Alito borrar publicaciones en las que llamaba a Morena «narcopartido», episodio que ilustra la batalla constante del líder priista en múltiples frentes.

Hasta ahora, Alito no ha emitido ningún pronunciamiento público sobre la detención de Medina Hernández ni sobre la captura del contador de su hermano. El silencio, en política, también es una postura.

¿Qué sigue en el caso de desvío en Campeche?

Lo inmediato: el juez de control que reciba la audiencia inicial de Medina Hernández determinará si hay mérito para vincularlo a proceso. Si eso ocurre, la investigación puede expandirse hacia otros funcionarios o particulares que hayan participado en la cadena de contratos. La FECCECAM tiene la sartén por el mango en Campeche, pero cualquier acción contra Alito directamente implicaría navegar el terreno del fuero constitucional del que goza como senador.

Lo que sí está claro es que los tiempos políticos importan: el PRI está en su momento más débil en décadas, y cada detención de un excolaborador de su líder suma presión sobre una estructura que ya cruje. Si la fiscalía campechana va por más fichas, lo sabremos pronto.