La destitución de Patricia Dávila como secretaria general de la UNAM llegó este 31 de julio de 2026, y el rector Leonardo Lomelí tomó la decisión después de que una comisión técnica entregó su primer informe sobre el escándalo del examen de admisión en línea — el primero en la historia de la universidad para el sistema escolarizado.
¿Qué pasó exactamente con la destitución de Patricia Dávila en la UNAM?
El rector Leonardo Lomelí decidió remover a Dávila Aranda tras recibir el informe de la Comisión Técnica para la Revisión del Proceso de Ingreso a la Licenciatura 2026. Según fuentes cercanas a la institución, la ahora exfuncionaria ya se despidió de sus colaboradores. El anuncio oficial se esperaba en las horas siguientes a través de un comunicado institucional.
Para entender el peso del movimiento: Dávila fue la primera mujer en ocupar la Secretaría General en toda la historia de la UNAM. Lomelí la había designado en noviembre de 2023, al arrancar su rectoría. Que sea él mismo quien la destituye menos de tres años después dice mucho del tamaño de la crisis.
Como posible sustituto se perfila Javier de la Fuente Hernández, cirujano dentista e integrante de la Junta de Gobierno de la UNAM desde abril de 2025.
El examen que lo desató todo
En 2026, la UNAM aplicó por primera vez su examen de admisión en línea para el sistema escolarizado de licenciatura — una transición histórica que terminó en caos. La institución contrató a la empresa regiomontana Territorium Life mediante adjudicación directa, con un contrato de entre 40.7 y hasta 101.7 millones de pesos, bajo la justificación de que era la única empresa capaz de administrar más de 100 mil evaluaciones diarias.
El sistema prometía supervisión en tiempo real con inteligencia artificial. En los hechos, se detectaron conductas expresamente prohibidas en la convocatoria: uso de celulares, personas auxiliando a aspirantes, y lo más polémico, el uso masivo de herramientas de IA como ChatGPT, Gemini o Copilot durante la prueba.
La Dirección General de Administración Escolar — área que dependía directamente de la Secretaría General de Dávila — fue la que firmó el contrato con Territorium Life. Esa línea de responsabilidad es clave para entender por qué la destitución apuntó hacia arriba.
Los números que no mienten
La Comisión Técnica presentó evidencia estadística contundente. En los años 2021–2025, alrededor del 3.5% de los aspirantes obtuvo 100 o más aciertos. En 2026, esa proporción saltó a 16.3%. Los aspirantes con 110 o más aciertos se multiplicaron aproximadamente seis veces respecto al promedio histórico.
El patrón no se limitó a Medicina — la carrera más competida. También apareció en Derecho, Contaduría, Administración, Psicología y Ciencias de la Computación. La distribución estadística dejó de tener una sola curva normal y mostró dos jorobas: la población que estudió de forma honesta, y otra que claramente salió del patrón histórico.
Por qué te importa la destitución de Patricia Dávila en la UNAM
Si alguna vez presentaste o vas a presentar el examen de la UNAM, o conoces a alguien que lo hizo este año, esto te afecta directamente. La Comisión Técnica recomendó aplicar un examen de control presencial a los seleccionados y a quienes obtuvieron puntajes que pudieran haberles permitido ingresar. Los lugares se asignarán según el resultado de esa nueva evaluación.
Eso significa que miles de jóvenes que creyeron haber quedado — algunos que se prepararon durante meses con honestidad — están en un limbo mientras la UNAM resuelve el desastre. Y los que hicieron trampa con IA, si les cancela el lugar, también quedan fuera. La universidad suspendió temporalmente el proceso de inscripción mientras las investigaciones avanzan.
El fondo del asunto va más allá de Dávila: es la primera vez que la UNAM enfrenta una crisis de esta magnitud en su proceso de admisión, y la respuesta institucional — destituir a la número dos — es una señal de que el rector necesita mostrar que alguien paga las consecuencias.
¿Qué sigue después de la destitución en la UNAM?
La Comisión Técnica seguirá trabajando para «ahondar en la averiguación de lo ocurrido» y proponer caminos para deslindar responsabilidades, según el propio informe. Territorium Life, por su parte, enfrenta una posible multa y revisión de su contrato. La UNAM tiene la facultad de terminarlo administrativamente si se acredita incumplimiento.
Lo que está claro es que este escándalo ya cambió la conversación sobre cómo debe funcionar el acceso a la universidad pública más grande del país. La destitución de Patricia Dávila es el primer movimiento visible — pero difícilmente el último. Puedes consultar los comunicados oficiales de la institución en unam.mx y los datos de contratos públicos en la Plataforma Nacional de Transparencia.




