155 desaparecidos en una semana: los jóvenes son el blanco

155 desaparecidos en una semana en México: el 51% sigue sin aparecer y los más afectados son jóvenes de 15 a 19 años. Los datos que el gobierno registra

Entre el 10 y el 16 de agosto de 2026, México registró 155 personas desaparecidas, no localizadas y localizadas, según los registros del periodo. De ese total, 79 permanecen desaparecidas o no localizadas —el 50.97% de los casos— mientras que 76 fueron localizadas. Detrás de cada número hay una historia, y el patrón que se repite semana a semana es brutal: los más afectados siguen siendo adolescentes y jóvenes.

Qué dicen los números de los desaparecidos en México

Una semana, 155 personas. Casi la mitad todavía sin aparecer. Eso no es una estadística aislada: es el ritmo al que opera la crisis de desapariciones en el país.

Para ponerlo en contexto: durante julio de 2026, México registró mil 70 reportes de personas desaparecidas en total, de los cuales 575 continuaban sin ser localizadas, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO). La semana del 10 al 16 de agosto entra en esa misma lógica de acumulación silenciosa.

Y el acumulado histórico es todavía más pesado: al 16 de junio de 2026, el RNPDNO contabilizaba 135,048 personas desaparecidas en el país. Cuatro años después de que el registro superó las 100 mil personas, se han sumado más de 34 mil casos nuevos.

Por qué los jóvenes encabezan los desaparecidos en México

El dato que más duele no es el total: es quiénes desaparecen. Semana tras semana, el grupo más afectado es el mismo: adolescentes y jóvenes de entre 15 y 19 años.

Solo en julio de 2026, las jóvenes de ese rango de edad acumularon 193 casos, la cifra más alta entre todos los grupos de edad y ambos sexos. En el mismo rango, se registraron 137 hombres desaparecidos.

En el acumulado del sexenio de Claudia Sheinbaum, las mujeres de 15 a 19 años son el grupo con más desapariciones: 8 mil casos, seguidas por los hombres del mismo rango, con 5 mil 577.

Y si bajamos todavía más la edad: 7 de cada 10 personas desaparecidas de entre 0 y 17 años son adolescentes de 12 a 17 años, según datos de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) con base en el RNPDNO. Alrededor de 18 mil niñas, niños y adolescentes menores de 18 años permanecen desaparecidos en México, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Esto no es accidente. Las causas más documentadas apuntan en dos direcciones: el reclutamiento forzado por el crimen organizado, sobre todo en el caso de hombres adolescentes, y la trata de personas y explotación sexual, especialmente entre mujeres jóvenes. No es coincidencia que en Jalisco, por ejemplo, adolescentes cada vez más jóvenes están siendo reclutados por el crimen organizado, un fenómeno que alimenta directamente estas cifras.

El Estado tiene registro, pero no tiene estrategia

México cuenta con el RNPDNO, una plataforma pública gestionada por la Comisión Nacional de Búsqueda. El problema no es solo cuántos desaparecen: es que, como han señalado organizaciones civiles y especialistas, no existe una estrategia integral que permita reducir el fenómeno.

Las proyecciones para 2026 apuntan a cerrar el año con cerca de 9 mil nuevos casos de personas desaparecidas y no localizadas. Menos que 2025 —que cerró con 12,373—, sí. Pero seguirían siendo cifras históricamente altas. Y la tendencia entre adolescentes no muestra señales de bajar: las proyecciones indican que las mujeres adolescentes podrían superar, por primera vez en diez años, el número de hombres adolescentes víctimas de este crimen.

Mientras tanto, el RNPDNO ha enfrentado críticas por inconsistencias, posibles subregistros y una reciente reestructuración de sus categorías que, según organizaciones como la Red LUPA y A dónde van los desaparecidos, podría distorsionar la dimensión real del problema. El registro oficial existe; la política pública efectiva, mucho menos.

Por qué te importa la crisis de desaparecidos en México

Porque el grupo más afectado eres tú, o alguien que conoces. Los rangos de 15 a 29 años concentran la mayor proporción de casos. No es una crisis que le pase a otros: le pasa a tu generación, en tus colonias, en tus ciudades.

Porque la violencia que genera desapariciones no opera en el vacío. Está conectada con el reclutamiento forzado, con la trata, con la impunidad estructural. Esta semana en Zacatecas, por ejemplo, las autoridades todavía rastrean a los responsables de una masacre: van 5 detenidos por la masacre de 10 personas, un caso que recuerda que la violencia extrema y las desapariciones forman parte del mismo ecosistema.

Y porque 155 personas en siete días no es un dato de nota roja para hojear rápido: es el costo semanal de una crisis que el gobierno reconoce pero que, hasta ahora, no ha logrado —ni parece estar cerca de— detener.

Lo que sigue

Los datos de la semana del 10 al 16 de agosto se integrarán al conteo mensual y sexenal del RNPDNO. Las organizaciones civiles seguirán monitoreando si la tendencia de 2026 efectivamente baja respecto a 2025, o si las proyecciones más optimistas resultan ser, una vez más, más esperanza que realidad.

Mientras tanto, hay 79 familias —al menos las de esta semana— esperando noticias que no llegan.