La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este lunes que la restricción de celulares en escuelas de educación básica entrará en vigor el 3 de noviembre de 2026, un día después de que el acuerdo sea publicado en el Diario Oficial de la Federación. La medida aplica durante toda la jornada escolar: clases y recreo incluidos.
¿Qué dice exactamente el acuerdo sobre celulares en escuelas?
Sheinbaum se cuidó mucho de no usar la palabra «prohibición», pero el contenido del acuerdo habla por sí solo. En primarias y secundarias, los celulares no podrán usarse en ningún momento de la jornada escolar, ni mientras el maestro explica ni mientras los chamacos están en el patio.
La presidenta lo resumió así desde su conferencia mañanera: «ni en las clases ni en el recreo se pueden usar los celulares.» No es orientación, no es sugerencia: es una disposición con respaldo institucional de las 32 entidades del país.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, detalló que en educación media superior cada plantel definirá sus propias reglas con su comunidad educativa, y las universidades conservan autonomía para regular el tema internamente.
Cómo llegamos hasta aquí: el camino del acuerdo
Esto no salió de la nada. Desde el 27 de agosto, Sheinbaum ya había dicho públicamente que debían restringirse los celulares en las escuelas, señalando que 16 estados ya tenían algún tipo de disposición al respecto. Mandó la discusión a los consejos técnicos escolares para que los docentes también opinaran.
El 18 de septiembre, durante la Tercera Reunión Nacional Plenaria Extraordinaria del Conaedu, las autoridades educativas de las 32 entidades llegaron a un acuerdo unánime. Mario Delgado lo celebró como «un acuerdo histórico.» Una de las razones que aceleró el debate: los resultados de la prueba PISA 2025, donde México obtuvo el puntaje más bajo en Matemáticas y Comprensión Lectora en 20 años, quedando en penúltimo lugar entre países de la OCDE en esas áreas.
También pesó en el ánimo institucional una resolución judicial en Estados Unidos que condenó a Meta a pagar casi 17 mil millones de dólares por causar adicción en menores a través de Facebook e Instagram.
Por qué te importa la restricción de celulares en escuelas
Si tienes hermanos en primaria o secundaria, o si tú mismo recuerdas cómo era eso, esto te toca directo. La medida cambia el día a día de millones de estudiantes de educación básica en todo el país.
Pero también abre preguntas legítimas que el gobierno todavía no ha respondido del todo bien: ¿qué pasa si un alumno necesita el celular por razones médicas o de seguridad? ¿Cómo se va a hacer cumplir esto en escuelas sin recursos para supervisarlo? ¿Los maestros también se restringen, o solo los alumnos?
El acuerdo establece que habrá 30 días hábiles después de la publicación en el DOF para realizar asambleas informativas con padres, madres, tutores y docentes. Las autoridades educativas estatales tendrán 180 días naturales para adecuar sus marcos jurídicos. O sea: la implementación real será gradual, aunque la fecha oficial de entrada en vigor ya está marcada en el calendario.
Más pantallas, más problemas: el contexto que nadie quiere ignorar
La discusión sobre celulares en escuelas no es un capricho nostálgico de quienes extrañan los apuntes a mano. Hay evidencia que incomoda: estudios citados por la SEP y la propia Sheinbaum apuntan a que el uso excesivo de dispositivos digitales afecta el desarrollo cognitivo, la salud mental y la socialización de niñas, niños y adolescentes.
«México tiene un altísimo número de horas que ven las niñas y los niños y los jóvenes en la pantalla, y tiene consecuencias en su salud y en la socialización», dijo Sheinbaum en una de sus conferencias previas al acuerdo.
Acompañando la restricción, la SEP lanza la estrategia «El ABC de las Emociones», enfocada en la salud mental de adolescentes de 14 a 18 años, con distribución de más de 16 millones de guías para estudiantes, familias y docentes. Está pensada para que quitar el celular no sea solo una medida punitiva, sino parte de algo más amplio.
El contexto educativo sigue siendo agitado: este ciclo escolar 2026-2027 arrancó con varios tropiezos institucionales, como el que vivió la UNAM al aplazar el inicio de clases de nuevo ingreso, lo que pone en evidencia que la educación en México enfrenta retos que van mucho más allá del teléfono en el bolsillo.
Lo que viene: fechas clave sobre los celulares en escuelas
- 22 de septiembre de 2026: Publicación del acuerdo en el Diario Oficial de la Federación.
- Siguientes 30 días hábiles: Asambleas informativas en cada plantel con padres, madres y docentes.
- 3 de noviembre de 2026: Entrada en vigor de la restricción total en primarias y secundarias.
- 180 días naturales: Plazo para que cada estado adecue su normativa jurídica.
¿Prohibición o «restricción»? El juego de palabras sí importa
Sheinbaum se negó repetidamente a llamar «prohibición» a esta medida. Prefiere los términos «restricción» u «orientación.» ¿Por qué importa eso? Porque define cómo se aplicará y quién tiene margen de maniobra. Una orientación puede ignorarse; una prohibición implica consecuencias. Lo que el acuerdo del Conaedu establece es más cercano a lo segundo, aunque el gobierno prefiera la semántica más suave.
En el fondo, la pregunta que esta política deja abierta es más grande que el celular mismo: ¿cómo educa un país que aún no resuelve sus problemas de infraestructura, formación docente y acceso, pero ya quiere regular la tecnología que sus estudiantes usan? Eso no lo responde ningún acuerdo del DOF.




