Los médicos que curan tu ciudad se intoxicaron en su propio hospital

Médicos residentes del Hospital General bloquean Av. Cuauhtémoc tras brote salmonela que intoxicó a más de 135. Esto es lo que el sistema no quiere que

El brote de salmonela en el Hospital General de México llegó a las calles este lunes 7 de septiembre: médicos residentes bloquearon la avenida Cuauhtémoc —seis carriles, Metrobús incluido— para exigir lo que cualquier trabajador debería tener garantizado: comida que no los enferme y medicamentos para recuperarse. Una semana después del contagio masivo, el sistema de salud pública todavía les debe respuestas.

Qué pasó: el comedor que intoxicó a quienes salvan vidas

El 31 de agosto se detectó un pico inusual de médicos con dolor abdominal, diarrea, vómito y fiebre en el Hospital General «Dr. Eduardo Liceaga». La causa: el comedor institucional, operado por la empresa subrogada Restaurantes Grogi. No fue un accidente invisible: los residentes llevaban días reportando alimentos en mal estado, comida fría, tiempos de espera excesivos y cubiertos sucios. Nadie en la administración movió un dedo.

El hospital confirmó oficialmente la presencia de Salmonella spp. en los casos analizados, y en algunos pacientes también se detectó coinfección por Escherichia coli enterotoxigénica. El comedor fue suspendido el 1 de septiembre, un día después de que el brote ya era inocultable.

Los números del brote salmonela Hospital General que nadie quiere ver

A una semana del brote, el saldo es contundente:

  • 135 médicos residentes y de alta especialidad afectados, según cifras oficiales —aunque residentes en la manifestación de hoy hablan de hasta 277 casos.
  • De los 41 que requirieron hospitalización inicial, 23 seguían internados al corte del domingo 6 de septiembre.
  • Al menos uno de los médicos requirió cirugía.
  • Varios casos fueron atendidos en Unidades de Terapia Intensiva.
  • Los propios residentes costearon de su bolsillo parte del tratamiento de sus compañeros: «El tratamiento a los intoxicados se los dimos nosotros, salió de nuestros bolsillos», denunciaron.

Para contexto: el Hospital General tiene más de 1,100 residentes activos, muchos adscritos a la UNAM. El brote afectó a aproximadamente el 10% del total. La Facultad de Medicina de la UNAM emitió un comunicado al respecto.

Por qué te importa el brote salmonela en el Hospital General

Fácil: el Hospital General «Dr. Eduardo Liceaga» es uno de los centros médicos más grandes de América Latina y el principal hospital público de referencia en la CDMX. Si los médicos que ahí trabajan no tienen garantías básicas —comida segura, medicamentos, atención digna cuando se enferman— ¿qué le espera al paciente que llega a urgencias sin dinero ni seguro?

Esto no es un accidente aislado. Es el síntoma de algo más profundo: la precarización del personal médico en el sistema público, donde los residentes trabajan jornadas extenuantes a cambio de un estipendio, sin las condiciones mínimas que cualquier empleado formal da por sentadas. El sistema de salud pública tiene una deuda estructural con quienes lo sostienen desde adentro.

Y si te preocupa cómo el Estado maneja datos e información sensible de sus trabajadores y ciudadanos, vale recordar que la opacidad institucional no es exclusiva del sector salud: hace poco documentamos cómo un presunto hackeo al gobierno de Sinaloa habría expuesto cerca de un millón de registros con datos fiscales, bancarios y médicos —el mismo tipo de información que hoy está en riesgo en hospitales sin controles reales.

La protesta: batas blancas en el asfalto

La mañana del lunes, alrededor de cien médicos —bata blanca, cartulinas y megáfonos— bloquearon el cruce de avenida Cuauhtémoc y Dr. Pasteur, en la alcaldía Cuauhtémoc. Las pancartas decían lo que ningún funcionario quería leer: «No tenemos comida ni medicamentos». El bloqueo afectó los seis carriles de la arteria y generó modificaciones en la Línea 3 del Metrobús —sin servicio entre Jardín Pushkin y Obrero Mundial. Las alternativas viales fueron Insurgentes, Eje 3 Sur y Casa del Obrero Mundial.

El doctor Cristian, uno de los voceros, fue directo: «Necesitamos que esto se haga viral; exigimos que no se nos intoxique en el hospital.» El pliego petitorio, entregado esta tarde a las autoridades del hospital, incluye un ultimátum de 24 horas para recibir respuesta.

¿Qué exigen los residentes?

  • Atención médica garantizada con medicamentos para los afectados por el brote de salmonela en el Hospital General.
  • Auditoría externa al comedor subrogado —que la administración quería reabrir apenas a una semana del brote.
  • Sanciones para los responsables de suministrar alimentos contaminados.
  • Pronunciamiento oficial de Cofepris sobre la situación sanitaria.

¿Qué dicen las autoridades?

El secretario de Salud, David Kershenobich, visitó a los residentes hospitalizados y declaró que las investigaciones continúan. La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno informó que el Órgano Interno de Control (OIC) de la Secretaría de Salud abrió un expediente administrativo desde el 3 de septiembre. Además, a raíz del escándalo, la Secretaría de Salud anunció que amplió la revisión sanitaria a los comedores de otros hospitales públicos del país.

Puedes consultar la cuenta oficial de la Secretaría de Salud en gob.mx/salud para los comunicados actualizados sobre la investigación epidemiológica.

Lo que sigue

Las investigaciones —epidemiológica, sanitaria y administrativa— siguen abiertas. El comedor de Restaurantes Grogi permanece suspendido, pero los residentes advierten que la administración del hospital pretendía reabrirlo. La presión en la calle de hoy tiene un objetivo muy concreto: que eso no suceda sin rendir cuentas.

Lo más revelador de esta historia no es la bacteria. Es que los médicos que salvan vidas tuvieron que pagar de su bolsillo el tratamiento de sus propios compañeros, bloquear una avenida y pedir que esto «se haga viral» para que alguien en el sistema les respondiera. Eso dice mucho del estado real de la salud pública en México.