Cinco bebés recién nacidos fallecieron en apenas cuatro días dentro del Instituto Mexicano del Seguro Social en Durango, y mientras la institución sigue sin dar respuestas claras sobre los bebés muertos en el IMSS de Durango, el infectólogo Alejandro Macías ya tiene una hipótesis que cambia por completo el relato oficial: no fue la bacteria, fue una falla humana.
Qué pasó: cinco bebés, cinco días, cero explicaciones
Tres bebés murieron el martes 15 de septiembre, uno el viernes 18 y el último el sábado 19. Todos estaban internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General de Zona número 1 del IMSS en Durango. Ninguno salió con vida.
El IMSS confirmó los fallecimientos en un comunicado del 20 de septiembre, pero su versión generó más preguntas que respuestas: encontraron una bacteria, sí, pero dijeron que ese hallazgo no explica por sí solo los cinco decesos.
Para el 22 de septiembre, la institución precisó que cuatro de los cinco bebés dieron positivo a la bacteria asociada al brote —identificada como Klebsiella pneumoniae—, mientras que el quinto fallecimiento no pudo vincularse al microorganismo. Aun así, no hay causa de muerte confirmada para ninguno de los casos.
Lo que dice Macías: la bacteria entró porque alguien dejó que entrara
Aquí es donde el relato se pone incómodo para el IMSS. El infectólogo Alejandro Macías, uno de los divulgadores médicos más conocidos del país, fue directo en entrevista con Carlos Loret de Mola: «La bacteria no fue la causante; el causante fue la falta de seguridad, que permitió que entrara en un procedimiento que debe ser estéril.»
La hipótesis de Macías apunta a una contaminación en la administración de medicamento intravenoso. En ese tipo de procedimientos —frecuentes en una UCIN neonatal— el margen de error tiene que ser cero: si alguien prepara o administra una solución sin los protocolos de asepsia correctos, introduce directamente el patógeno al torrente sanguíneo de un bebé prematuro o en estado crítico. No hay sistema inmune que aguante eso.
Dicho de otro modo: la bacteria no «llegó sola» a la UCIN. Alguien la llevó, y el sistema lo permitió.
Por qué te importan los bebés muertos en el IMSS de Durango
Porque casi cualquier persona que conoces nació en el IMSS, se atiende ahí o depende de él. El Seguro Social es la red de salud más grande de América Latina, y su UCIN en Durango no es una excepción rara: es el estándar de atención que reciben millones de familias trabajadoras en México.
Además, el caso tiene un patrón que ya se ha visto antes. A finales de 2024 hubo un brote de choque séptico en recién nacidos en el Instituto Materno Infantil del Estado de México. La opacidad, las familias sin expedientes, la prisa por «limpiar» la escena antes de que lleguen los reguladores: esto no es un accidente aislado, es un problema sistémico.
Y la respuesta institucional lo confirma: el gobernador de Durango, Esteban Villegas, se enteró de los hechos hasta el 20 de septiembre, cinco días después del primer fallecimiento. La autoridad sanitaria estatal no recibió los expedientes ni pudo iniciar una investigación propia porque el personal del IMSS obstaculizó su acceso.
Los padres: «Vimos un montaje»
Diego Tobalín, padre de Darío —uno de los cinco bebés fallecidos— fue igualmente a hablar con Loret de Mola. Su relato es devastador. Cuando finalmente le permitieron entrar a la UCIN para despedirse de su hijo, describió lo que vio como «una escena desgarradora»: el personal del IMSS supuestamente estaba simulando que el bebé sufría un infarto en ese momento, cuando los papás ya sospechaban que había muerto horas antes.
«Parecía la escena de un crimen», dijo otro de los padres. Las familias denuncian que no les han entregado expedientes, que no vieron ningún estudio, ninguna necropsia, y que la única información que tienen es la del comunicado institucional del domingo por la noche.
Qué está haciendo el IMSS (y qué tan tarde llegó)
Una vez que el caso explotó en medios, la respuesta institucional fue masiva pero tardía. Llegaron a Durango equipos de la Dirección General de Epidemiología, el Cenaprece y la Cofepris para revisar expedientes, protocolos de atención y medidas de control de infecciones. La UCIN permanece cerrada a nuevos ingresos.
El director general del IMSS, Zoé Robledo, viajó personalmente a Durango después de que la presidenta Claudia Sheinbaum instruyó atender el caso. La institución también amplió la vigilancia microbiológica a todo el hospital, y aseguró que la bacteria no fue detectada en ninguna otra área.
Mientras tanto, las familias de los cinco bebés presentaron una solicitud a la FGR para que investigue penalmente los hechos. Siguen sin recibir sus expedientes clínicos.
Lo que sigue sin responderse sobre los bebés muertos en el IMSS de Durango
La investigación todavía no tiene un culpable señalado ni una causa de muerte oficial. Lo que sí hay son preguntas que el IMSS lleva días evitando responder: ¿qué procedimiento específico estuvo contaminado?, ¿quién lo preparó?, ¿hubo negligencia o fue un fallo del sistema de abastecimiento?
Macías tiene razón en algo fundamental: si la bacteria entró porque alguien no siguió el protocolo, entonces la discusión no es médica, es de responsabilidad. Y eso le cambia todo el problema al IMSS, porque ya no hablamos de una infección desafortunada, sino de una muerte evitable —cinco veces.
Las familias que perdieron a sus bebés en Durango no están pidiendo una disculpa institucional. Están pidiendo que alguien les diga, con nombre y apellido, qué falló y por qué sus hijos pagaron con su vida algo que nunca debió ocurrir.




