El asesinato del diputado Zenyazen Escobar sacudió la política nacional este viernes 4 de septiembre: el legislador federal de Morena por Veracruz fue encontrado muerto dentro de su camioneta en la carretera Xalapa-Veracruz, meses después de protagonizar uno de los escándalos más virales en la historia reciente de San Lázaro.
¿Qué pasó con el diputado Zenyazen Escobar?
La mañana del viernes, el cuerpo de Zenyazen Roberto Escobar García fue localizado en la comunidad de La Gloria, municipio de Puente Nacional, Veracruz. Su camioneta quedó detenida sobre la autopista Cardel-Xalapa, a la altura de Chichicaxtle, con al menos un impacto de arma de fuego. Fue la fiscal general del estado, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, quien confirmó el deceso y el inicio de una carpeta de investigación. De momento, no hay detenidos ni móvil establecido.
De inmediato se desplegó un operativo de la Policía Estatal, la Guardia Nacional y peritos de la Fiscalía General del Estado de Veracruz en los municipios de Puente Nacional y Cardel. La Fiscalía General del Estado de Veracruz tiene abierta la carpeta de investigación correspondiente.
¿Quién era Zenyazen Escobar antes del asesinato?
Originario de Río Blanco, Veracruz, Escobar García llegó a la política desde el movimiento magisterial. Fue coordinador de la bancada de Morena en el Congreso de Veracruz, y de 2018 a 2024 encabezó la Secretaría de Educación de Veracruz durante el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez. En 2024 ganó por mayoría relativa el Distrito 16 (Córdoba) para la LXVI Legislatura y además se desempeñaba como coordinador de la bancada federal veracruzana de su partido.
El escándalo de mayo que lo volvió viral
El nombre de Zenyazen Escobar ya había circulado masivamente antes de su muerte. El 28 de mayo de 2026, durante una sesión maratoniana de más de 32 horas en San Lázaro, el legislador retó a golpes al diputado priista Carlos Gutiérrez Mancilla después de que este lo insultara. Las imágenes mostraban a Escobar quitarse el sombrero y colocarse en posición de pelea, mientras sus compañeros de bancada intentaban contenerlo a empujones.
La oposición —PRI y PAN— gritó que estaba borracho y exigió una prueba antidoping. La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, llamó al orden desde la tribuna. El coordinador de Morena, Ricardo Monreal, salió a defenderlo: dijo que Escobar le mostró su termo para probar que no llevaba alcohol, y atribuyó el altercado al «cansancio y la pasión» acumulados en la larga sesión. Escobar mismo pidió que revisaran su vaso de agua y ofreció someterse a cualquier examen. El episodio se volvió viral en redes, pero no tuvo consecuencias formales conocidas.
Aquella sesión, por cierto, giraba en torno a temas electorales y el debate sobre las llamadas «narcocandidaturas» — un contexto que no es ajeno a la guerra de acusaciones entre partidos sobre vínculos con el crimen organizado que lleva meses envenenando el ambiente legislativo.
Por qué te importa el asesinato de un diputado de Morena
Porque no es un hecho aislado: es un legislador federal en funciones, asesinado en una carretera de su propio estado, sin detenidos y sin explicación. Eso normaliza algo que no debería ser normal: que ejercer un cargo público en México pueda costarte la vida.
Veracruz lleva años siendo uno de los estados con mayor violencia política del país. Y cuando la violencia toca a figuras del partido en el gobierno, la pregunta inevitable es cuánto poder real tiene el Estado para proteger a sus propios representantes, más allá de los discursos. No se trata de defender a Escobar ni de olvidar sus escándalos: se trata de entender que si a un diputado lo matan con impunidad, el mensaje para cualquier ciudadano es mucho peor.
Este asesinato también ocurre en un momento en que Morena enfrenta tensiones internas en varios estados del país. El partido que controla la mayoría legislativa federal tiene que explicar qué pasa en sus propias filas — tanto en San Lázaro como en las carreteras de Veracruz. El ciclo electoral que ya arranca de cara a 2027 hace que la estabilidad política en estados como Veracruz sea más relevante que nunca.
Lo que sigue en la investigación del asesinato de Zenyazen Escobar
La Fiscalía General de Veracruz tiene formalmente abierta la carpeta de investigación. El gobierno estatal anunció una conferencia de prensa para dar más detalles. Hasta ahora: sin detenidos, sin móvil oficial confirmado, sin versión definitiva de lo que ocurrió en esa carretera.
La Cámara de Diputados, por su parte, emitió condolencias y pidió «una investigación pulcra». Esa palabra —pulcra— en el México de hoy carga todo el peso del escepticismo que merece.




