El Airport Fast Track del AICM ya es una realidad: por 20 dólares adicionales (unos 400 pesos), los pasajeros del Aeropuerto Internacional Benito Juárez podrán acceder a carriles exclusivos en los filtros de seguridad de las Terminales 1 y 2, sin pararse a hacer la fila que todos conocemos. El servicio lo opera Priority Pass, la empresa especializada en salas VIP.
¿Qué es el Airport Fast Track del AICM y cómo funciona?
El Airport Fast Track AICM es un carril prioritario en los filtros de revisión de seguridad. No te exenta de pasar el escáner ni de cumplir las reglas de seguridad —eso queda igual para todo el mundo—, pero sí te mete por una fila separada y más corta. Priority Pass instalará cuatro carriles estratégicamente ubicados en las dos terminales del aeropuerto, disponibles tanto para vuelos nacionales como internacionales.
Para usarlo, el pasajero reserva su acceso desde la app de Priority Pass, ingresa los datos de su vuelo y recibe una confirmación digital. En el filtro, muestra su pase de abordar más las credenciales digitales y listo: carril rápido. No hay trámite presencial ni ventanilla.
¿Cuánto cuesta el Airport Fast Track en el AICM?
El precio base es de $20.00 USD más impuestos por persona. Eso son aproximadamente 400 pesos mexicanos al tipo de cambio actual, aunque puede variar. Existen tarifas preferenciales para usuarios de programas afiliados a Priority Pass, lo que podría incluir ciertas tarjetas de crédito premium o membresías corporativas.
El dato que no puedes perder de vista: ese cobro se suma a la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA), que en el AICM ya es de las más altas del país. Según la información publicada por el propio AICM en su sitio oficial, la TUA para vuelos nacionales vigente en 2025 es de 29.70 dólares y para internacionales de 56.39 dólares por pasajero. El Airport Fast Track es un cobro encima de ese cobro.
Por qué te importa el Airport Fast Track en el AICM
Si alguna vez has llegado al AICM con el tiempo justo y te has topado con la fila del filtro de seguridad dando vuelta por toda la terminal, ya sabes de qué hablamos. El aeropuerto movió más de 44.5 millones de pasajeros en 2025, lo que lo convierte en el aeropuerto más transitado del país. Las filas en horas pico no son un rumor: son una experiencia compartida por millones.
La contradicción está sobre la mesa: el AICM acaba de terminar una remodelación con una inversión que supera los 8 mil millones de pesos —la primera fase, enfocada al Mundial 2026, costó 6,500 millones de pesos de recursos propios del aeropuerto, según confirmó la presidenta Claudia Sheinbaum. Una de las promesas explícitas de esa remodelación era mejorar la fluidez precisamente en los filtros de seguridad para todos los pasajeros. Ahora resulta que si quieres la versión sin fila, cuesta extra.
El servicio llega al AICM después de haberse estrenado primero en el Aeropuerto Internacional de Monterrey, lo que convierte al Benito Juárez en el segundo aeropuerto del país en adoptar este modelo.
El modelo de negocio detrás del Airport Fast Track
Priority Pass no es una empresa desconocida: es el operador de salas VIP más grande del mundo, con presencia en cientos de aeropuertos. Su lógica con el Airport Fast Track es expandir su ecosistema de beneficios más allá del acceso a lounges. Un estudio de su empresa matriz, Collinson International, señala que el 84% de los viajeros mexicanos considera el acceso rápido a los filtros de seguridad como la mejora más relevante que podría tener un aeropuerto.
Eso es exactamente lo que estaban esperando para cobrar por ello.
¿Es justo pagar más por no hacer fila en el AICM?
Aquí la postura de Tiempo Real: el modelo no es nuevo ni exclusivo de México —existe en decenas de aeropuertos del mundo— y en principio nadie obliga a contratarlo. Pero el contexto importa: estamos hablando de un aeropuerto que ya cobra una de las TUAs más altas del país, que acaba de recibir miles de millones en inversión con la promesa de mejorar la experiencia de todos los pasajeros, y que opera con una saturación estructural que lleva años sin resolverse de fondo.
Cobrar por saltar una fila que no debería existir en esas condiciones es, cuanto menos, una pregunta incómoda que el AICM todavía no ha respondido públicamente.



